Terminaron las vacaciones y ahora la ropa no te sirve, recupera tu figura

Con la llegada del verano más de una se apuntó a la “operación bikini” para presumir de cuerpo en la playa. Entonces parecía más sencillo cuidar las comidas, hacer ejercicio y estar pendientes de nuestra alimentación y el cuidado de nuestro cuerpo.

Ahora, las esperadas vacaciones llegan a su fin y probablemente el espejo refleje las cervecitas que hemos tomado con los amigos, las tardes en el chiringuito y el tiempo que hemos pasado relajadas tomando el sol. En ocasiones, además, la vuelta a la rutina se hace dura también a nivel psicológico. Superar la famosa crisis post-vacacional y pensar en volver a comer de forma saludable y en cuidar de nuestro cuerpo parece una tarea difícil.

Huir de la pereza y no “dejarse llevar” es sencillo y puede, incluso, ser divertido sentir que nos cuidamos sin pasar hambre y sin hacer grandes esfuerzos. Así, el Doctor Pierre Dukan, médico nutricionista especialista en el comportamiento alimenticio desde hace más de 35 años, te ayuda a vencer la pereza post-vacacional con diez consejos sencillos y eficaces con los que reconducir tu alimentación, sin pasar hambre. ¡Toma nota!

1. Recuerda lo bien que lo hiciste

Ahora ves todo muy difícil pero… ¿recuerdas lo fácil que te resultaba pensar en tu cuerpo y en tu salud cuando estabas pensando en tumbarte al sol? Te sentías contenta, feliz, orgullosa, bien contigo, ágil y saludable; tu esfuerzo tuvo muy buenos resultados y ahora puedes volver a hacerlo. Lo fundamental es adaptar unas pautas sanas de alimentación a tu rutina, y no dejar que una dieta esclavice tu vida.

2. No eches la culpa a la balanza

Ha llegado el momento de ponerte encima de la balanza y cuando tú querías que se detuviese, ha seguido subiendo irremediablemente… ¡ella no tiene la culpa! Es el momento de confiar en ti misma, de tener fe en tus actos y de prometerte constancia para sentirte bien. ¡Puedes hacerlo!

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3. Plantéate unos objetivos reales

En ocasiones pensamos que estar muy delgados es lo más aconsejable, pero nuestro peso ideal no depende de pesar más o menos kilos sino de tener un peso con el que nos sintamos bien y que nos resulte fácil mantener en función de nuestro ritmo de vida.

4. Apuesta por los alimentos saciantes

Ciertos alimentos te ayudarán a sentirte llena con facilidad y la sensación de hambre tardará más en llegar. Incluye en tu dieta: huevo duro, salvado de avena, queso blanco sin grasa, gambas, palitos de cangrejo, atún al natural, sardinas en conserva, sopa con verduras…

5. ¡Precaución con los condimentos!

Olvida las salsas cargadas de grasa, la mostaza dulce o el kétchup, ricos en azúcar. Las finas hierbas, todo tipo de especias, la mostaza de Dijon, el vinagre (de jerez, balsámico, aromatizado…), la salsa de soja, los pepinillos, el ajo, la cebolla… tienes un universo de opciones para aderezar tus comidas de una forma sabrosa y sana. ¡Innova, crea combina y exalta tus papilas gustativas!

6. Los saboteadores

Si a tu pareja le encanta comer o tus hijos devoran lo que hay sobre la mesa, asegúrate de que en el menú de todos se incluyan alimentos que tú puedas comer sin ningún problema: salmón ahumado como entrante, pollo asado o pescado al horno como plato principal… Si además ellos quieren darse un capricho, procura que lo hagan con alimentos que no te gusten demasiado para que la “envidia” y la tentación sean menores.

7. Mejor con apoyo

Tus amigos, tu familia… todo tu entorno es importante para apoyarte y conseguir tus objetivos. No dudes en pedir ayuda y complicidad a las personas que más te quieren, quizá te sorprendas ¡y se unan a ti en la lucha por recuperar el peso deseado!

8. Si comes fuera de casa, intenta elegir tú el restaurante

Si comerás en un restaurante, intenta ser tú quien lo elija. Por ejemplo, un asador siempre podrá ofrecerte la posibilidad de pedir una jugosa carne sin grasa. Los restaurantes japoneses son también una excelente opción ya que podrás pedir sashimis, brochetas de carne, pollo o salmón, para sentirte satisfecha.

Otra posibilidad que tienes que contemplar es pedir entradas como una ensalada de gambas, cecina, salmón ahumado o marinado… Por supuesto, procura no tomar pan y olvídate del postre y las bebidas azucaradas. Si tras la comida necesitas algo dulce, siempre es preferible que cuando llegues a casa te tomes uno o dos yogures desnatados. Por supuesto, el té y el café sin endulzar o con un poco de edulcorante también harán que te quites el “gusanillo” del dulce.

9. ¡Muévete!

El ejercicio es clave para sentirse bien consigo misma, pero no son necesarios grandes entrenamientos: caminar, subir y bajar escaleras en vez del ascensor y permanecer de pie en los transportes públicos en vez de sentarnos, son buenos actos que deben integrarse en nuestra rutina y que deben respetarse más allá de la dieta.

10. El agua, imprescindible

El agua no solo te ayudará a limpiar tu cuerpo por dentro y a sentirte un poco más saciada sino que, además, hidratará tu piel a fondo, entre otros muchos beneficios. Bebe 2 litros al día y antes de cada comida bebe dos vasos de agua, así empezarás a comer con la sensación de no tener el estómago vacío.

[Fuente]

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