“Este es el mayor shock de los venezolanos cuando se mudan a Panamá”, por @EnriqueVasquez

Hoy fui a hacer mercado con mi esposa. Bueno, no tanto como “hacer mercado”. Fuimos al supermercado Rey de Vía España a comprar unas “cositas que nos hacían falta” como leche descremada, huevos, queso paisa bajo en sal (sí, marca Paisa, pero hecho en EE.UU.), pechuga de pavo, detergente para lavar la ropa, champú y enjuague para el cabello, entre otros productos que uno tiene que comprar regularmente porque se acaban prácticamente sin que te des cuenta.

2014-09-09 17.18.06

Estando justamente en la parte de los quesos (tú sabes, donde agarras un número y esperas unos cinco o máximo diez minutos que te atiendan), faltaban dos personas para que llegara mi turno y noté a un señor, alto él, viendo las neveras como perdido; con los ojos cansados, cara tensa, respiración agitada y una leve gota de sudor que le corría por la sien (a pesar del excelente aire acondicionado que tiene el supermercado).

Se dio cuenta que lo estaba viendo y me preguntó, como con miedo, y en un perfecto acento venezolano: “¿cuál de estos jamones tiene menos grasa?, porque hay demasiadas marcas y ando perdido”. Le comenté cuál iba a comprar y luego me pidió alguna referencia sobre los quesos. Una vez más, le indiqué cuál era el que yo compraba y, como si se le hubiera quitado un gran peso de encima, me agradeció y caminó hacia donde una señora y dos adolescentes que, supongo, eran su esposa y sus hijas.

Al ver a la señora, me di cuenta que es la misma con quien me crucé en varias oportunidades durante el tradicional recorrido por los pasillos que uno hace en el supermercado, y que me llamó la atención por dos cosas: La primera de ellas, que cargaba un bolso que decía en letras gigantes la palabra “Venezuela” y, la segunda, que un par de veces la escuché decirle a las jóvenes que la acompañaban (una de esas en la parte de los tintes de cabello): “es que no sé cuál elegir, hay demasiadas marcas”.

Luego de llegar a casa, y recordando el episodio con los compatriotas, caí en cuenta de que eso ya nos había ocurrido a nosotros cuando estábamos recién llegados a Panamá y que, de hecho, en algún artículo anterior hice mención de dicha situación. Sin embargo, ahora, ya más adaptados y con el cerebro “reacostumbrado”; creo que ha llegado el momento de advertir, con la seriedad que el caso merece, sobre dicho fenómeno a aquellos venezolanos que están a punto de venirse al istmo o que llegaron recientemente.

Termina de leer El mayor shock de los venezolanos cuando se mudan a Panamá en el blog EnriqueVasquez.org

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