Hacer ejercicios también puede convertirse en una adicción - LeaNoticias.com

Hacer ejercicios también puede convertirse en una adicción

Probablemente escuchaste de la “embriaguez del corredor” y la “felicidad de yoga”, sentimientos de euforia que pueden presentarse después de periodos de ejercicio. Y quizá escuchaste hablar a personas sobre cómo “tienen” que ejercitarse; como si al no ejercitarse, estas personas tendrían repercusiones graves físicas o psicológicas. Pero, ¿el ejercicio puede ser una “droga” lo suficientemente potente para volverse adictiva para las personas? ¿Algunas personas realmente necesitan ejercitarse; y si no lo hacen tendrán síntomas de abstinencia?

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Pregúntale a psicólogos deportivos si la adicción al ejercicio es legítima, y muchos te confirmarán que lo es. Sin embargo, en una investigación se sugiere que la llamada adicción al ejercicio solo afecta a un pequeño grupo de personas; aquellos que se presionan demasiado y se ejercitan cuando están lesionados o cansados, o hasta el punto de que afecta adversamente su trabajo y relaciones. Así que, a menos que estés a punto de perder tu trabajo debido a tus hábitos de ejercicio (o corras maratones cada mañana a pesar de tener calambres en las espinillas), probablemente no eres verdaderamente “adicto” al ejercicio.

Las personas que se ejercitan mucho; pero responsablemente, no tienen adicción: son lo que los científicos deportivos llaman “personas comprometidas con el ejercicio”. De acuerdo con Andy Martin, entrenador personal en el Club Atlético Aria y Spa en Vail, Colorado, Estados Unidos, muchas personas se sienten culpables después de perderse ejercicios, o notan cambios negativos en su cuerpo (como músculos y articulaciones más tiesos) cuando no se ejercitan. Estas personas tienen como prioridad el ejercicio, pero no tienen una adicción al ejercicio.

Hay varias razones por las que las personas se enganchan en el ejercicio en esta forma saludable. “La embriaguez del corredor en realidad es ‘volar’ en el sentido literal de la palabra”, explica Martin. “Durante y antes de completar un entrenamiento intenso; ya sea una carrera de resistencia o una sesión de levantamiento de pesas de alta intensidad, las endorfinas fluyen al cerebro y pueden inducir una respuesta emocional que va de la satisfacción a la euforia, dependiendo de la intensidad de la actividad”.

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Para algunos, el ejercicio en grupo en particular puede ofrecer apoyo social, que es una gran necesidad para la mayoría de las personas. Por supuesto, “engancharse” en el ejercicio requiere un entendimiento del valor que la actividad física inherentemente tiene, dice Martin. Algunas personas quieren ir al gimnasio porque no quieren tener una enfermedad del corazón o un accidente cerebrovascular. Otros van regularmente porque quieren mantener su apariencia (o quieren que les queden sus pantalones después de comer muchos postres). Aun así, otros quieren asegurarse de que pueden mantenerse al paso de sus hijos.

Sea cual sea la razón para ejercitarte, siempre y cuando no te saltes reuniones importantes para correr o hagas lagartijas con un brazo porque el otro tiene un yeso por utilizarlo en exceso, tienes más probabilidades de tener una adicción a tu café matutino que a tu caminadora.

[Fuente: mexico.cnn.com]

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