¡Horror! Desciende el consumo de cerveza en Alemania

El consumo de cerveza disminuye en Alemania. Los últimos 20 años los alemanes han ido diversificando sus gustos a la hora de consumir bebidas refrescantes y la antigua cerveza va perdiendo terreno. Antigua, porque esta bebida compuesta de cebada, agua y levadura la inventaron los sumerios. Antigua también porque fueron monjes alemanes medievales quienes la perfeccionaron: estos primeros maestros cerveceros fueron los que año tras año desarrollaron aquella bebida generalmente de color amarillo coronada por espuma blanca.

cerveza

Aquella cerveza medieval se convirtió en algún momento en una alternativa barata para sustituir al vino. Para muchos fue además una bebida poco refinada destinada a ser servida a los habitantes más humildes del medioevo. Hoy en día y a pesar que las ventas locales han disminuido, sigue siendo la opción preferida por los alemanes.

La tradición es importante en Alemania: apuntala la identidad. Esta es la razón que la cerveza sea un símbolo de identidad nacional y que se estimule su consumo: en promedio, cada alemán bebe al año más de cien litros de cerveza, el mayor consumo per capita de esta bebida en el mundo. Por su parte, las cervecerías alemanas generan al rededor de 65.000 puestos de trabajo y producen cerca de cien millones de hectolitros, lo que corresponde más o menos al 10% de la producción mundial.

Tendencia descendente

De Shanghai a Nueva York y de Johannesburgo a Siberia, pasando por Buenos Aires, la cerveza es una bebida popular que se consume en producción local, pero también importada. Y es justamente en el mercado mundial donde parte de los cerveceros alemanes han centrado sus proyectos empresariales. Los cerveceros germanos facturan 7.600 millones de euros y pueden producir anualmente unos 150 millones de hectolitros. En 2012 sin embargo produjeron sólo 98 millones. En 1975 cada alemán bebía en promedio 151, cifra que ha disminuido a 107 y la tendencia descendente no se detiene.

Según la Asociación de Cervecerías Alemanas, que integran las aproximadamente 1.340 fábricas de cerveza en Alemania, muchas pequeñas y medianas empresas no sobrevivirán al previsible proceso de concentración. De ahí que la diversificación sea una de las estrategias. Existen alrededor de 6.000 variedades de cerveza, muchas de ellas producidas por cervecerías gestionadas por sus propietarios que se encuentran en un auge explosivo, probablemente por usar la «Ley de pureza»: la norma de seguridad alimentaria más antigua del mundo es justamente la «ley de pureza» que indica que en su elaboración no se debe utilizar ningún tipo de conservante y que se podrá usar sólo malta de cebada, lúpulo y agua. Luego, el auge de la demanda de productos regionales en tiempos de crisis favorece esta nueva diversidad.

Agencias

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