“Jugar adelantado”, por @carlotasalazar

carlota-salazar @carlotasalazarEl anuncio de comenzar a recoger firmas que hace el partido político Voluntad Popular, no es otra cosa que “jugar adelantado”, porque piensan que con esa acción van a cobrar políticamente cuando este tema cobre fuerza en la sociedad venezolana. No entienden que la propuesta constituyente debe surgir de la sociedad y debe servir para los intereses de la sociedad, ese es el planteamiento del MID de Táchira, a cuya cabeza está Enrique Colmenares Finol, que ha recibido apoyo de diversos sectores sociales y políticos del país. Esta propuesta enfatiza la necesidad del contenido ético, que permita que los diversos sectores del país puedan encontrarse, en un espacio para la reconciliación de los venezolanos.

¿Por qué es necesaria una constituyente? Porque, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), ha quedado para la interpretación de los diferentes sectores del país. En efecto, la asamblea nacional constituyente instalada en el año 1999, nace de unas bases comiciales establecidas por el Presidente Chávez, unilateralmente, y luego la elección de los constituyentistas contó con la presencia de un elemento perverso que fue el quino-Chávez, que dio como resultado que el 98% de fueran oficialista, es decir, una sola tendencia marcó esta discusión. Lo cual produjo que quienes no estuvieron presentes, luego rechazaran rotundamente el resultado de ese proceso político. Luego, en el año 2005 en el Foro de Sao Paulo el Presidente Chávez establece como la única forma de enfrentar al capitalismo es con el socialismo. De allí, pretendió una reforma constitucional en el 2007, a la cual la ciudadanía le dijo que NO, pero pese a ello, fue presentando mediante leyes, decretos y ejecutorias otro proyecto político denominado Socialismo del Siglo XXI, que contempla la propiedad social, el estado comunal, economía socialista, centralización del poder, lo cual abiertamente difiere del esquema constitucional descentralizado y federal, propiedad privada, economía planificada de mercado, democrática, participativa y de consulta abierta. Esto genera desencuentro en un clima de descalificación y desconocimiento permanente. Por ello, es importante ir a un encuentro donde los diferentes sectores de la población se reconozcan y asuman que cada sector tiene un valor, indispensable para que todos en conjunto podamos salir adelante.

No es un problema legal es un problema político en el seno de la sociedad venezolana. Por ello, este planteamiento va más allá de los partidos políticos, de personalidades o de personalismos. Este es un trabajo de la sociedad venezolana a la que le llegó la hora de expresarse, sin esperar soluciones mesiánicas que las conduzcan. Es la sociedad dueña de su propio destino con sus encuentros y desencuentros.

El Proyecto País Venezuela Reconciliada, ha presentado su propuesta que se fundamenta en el reordenamiento jurídico para redistribuir constitucionalmente el poder político, legislativo, judicial educativo, económico (fuentes de recursos fiscales y la propiedad sobre recursos naturales) entre las tres entidades que conforman el reordenamiento territorial (nacional, estadal y local) y asignarle a la provincia venezolana, constituidas por los Estados Regionales: – competencias constitucionales y legislativas, amplias e integrales en materia política, judicial, tributaria, administrativa y educativa; – creación de la Cámara Alta en el Parlamento Nacional con la representación paritaria de los estados-región constituyéndose en el equilibrio del poder legislativo; – mecanismos de repulsa contra el fraude constitucional, con la institucionalización de normas constitucionales que garanticen las bases del sistema federal, las cuales no podrán ser alteradas, ni modificadas discrecionalmente por ningún poder público; – creación de una instancia o Corte Constitucional, que dirima los conflictos que surjan entre los diferentes poderes públicos y conozca de todas las violaciones de la Constitución; – garantías electorales que brinden legitimidad de origen a los elegidos, como: la doble vuelta, el financiamiento de los partidos políticos y la representación proporcional de las minorías; – desarrollar y profundizar el sistema nacional de participación política de la sociedad en la gestión pública, acercar el poder a la gente, y los instrumentos de participación ciudadana, que existen en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), como son las asambleas ciudadanas, cabildos abiertos, iniciativas legislativas, iniciativas populares… y el fortalecimiento de la democracia interna en la organización comunitaria, sea mediante asociaciones civiles u consejos comunales; – transformación del Poder Judicial mediante la elección pública de los jueces y creación de las Cortes de Justicia Regionales; – dar mayor poder y capacidad de actuaciones a las locales, implica una gran responsabilidad en su actuación, pero evita los abusos e imposiciones del poder central. Cuyo fin último es la estabilidad y paz social. En donde nos coloquemos por encima de las diferencias ideológicas y salgamos a desarrollar objetivos comunes, como sociedad, que generen capital social.

Existen otras propuestas, una de ellas, la del Partido Voluntad Popular, perfecto. Ese partido debe explicarle al país cuál su proyecto y trabajar en ese sentido, no como una “salida”, la constituyente no es una “salida”, la constituyente es una vía constitucional para la construcción de un nuevo orden social, la reinstitucionalización del país y una nueva carta fundamental, reflejo de la sociedad venezolana y no de una parcialidad partidista. Pero lo que no debe es salir a destiempo a exigirle a la gente que firme un cheque en blanco, esa acción que genera desconfianza. Esperemos que ese partido político rectifique, así como lo hizo con la “salida” y comience a presentar su propuesta, su proyecto de cara a una asamblea nacional constituyente, que a las firmas les llegará su hora y esa será cuando la sociedad esté clara qué y por qué va a firmar.

Por Carlota Salazar Calderón

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