Mujeres impulsan el quehacer textil en América Latina

La V Feria Artextil 2011 de la tradición a la innovación permitió una mirada hacia el hecho artesanal textil en Venezuela y, logró reunir a invitadas internacionales, provenientes de diferentes pueblos de América Latina que se han organizado en colectivos de tejedores para obtener el doble beneficio del sustento familiar y la preservación de esta actividad ancestral.

MILLAN MONICA

Gregoria Díaz es una artesana invitada a la V Feria Artextil 2011, que junto al 90 por ciento de las mujeres del departamento de Bolívar, pueblo de Morroa (Colombia) comparten el quehacer textil como actividad principal. Ella comenzó hace 13 años con la Asociación de Tejedoras de San Jacinto, grupo organizado para rescatar la tradición de los indígenas Caribes en diversas creaciones como: hamacas, módulos, bolsos, cintos e indumentaria tradicional.

La tejedora colombiana dijo que las mujeres organizadas mantienen una pujante actividad que produce dividendos a grupos familiares enteros, esta actividad en esta región de Cartagena de Indias constituye junto a la agricultura las actividades de mayor importancia.

invitada boliviana

Mónica Millán es una artista visual argentina que centra su trabajo en la recuperación, identificación y recreación de tejidos tradicionales, que le ha permitido generar un vínculo muy fecundo entre creación artística, arte popular y lenguaje plástico; impulsó conceptualmente y con su investigación con el Museo del Bordado, que es la primera muestra de esta obra que fue realiza en Yataity, cuna del bordado de “ao po’i” que es fuente laboral para todo un pueblo; y luego, llevó la muestra hacia Buenos Aires y Ecuador.

En el 2002 esta artista visual, se instaló en Yataity para trabajar un proyecto de obra junto con los tejedores del pueblo y, observó durante meses el trabajo de hilado y bordando; conversó largamente con esas mujeres, con los hombres que allí viven y trabajan en faenas agrícolas; ella simplemente fue testigo del devenir de un lugar involucrado con el quehacer textil tradicional.

Hilda Ramos, tejedora del Potosí, Bolivia, emplea la lana de la llama y la alpaca en sus tejidos de urdimbre e hilazas que continúan siendo procesadas artesanalmente, explica su preferencia por la fibra natural de alpaca que es una de las más finas y lujosas en el mundo. Suave como el cashmere y siete veces más caliente, tres veces más fuerte y ligera que la lana de ovejo.

Los tejidos bolivianos son procesados artesanalmente para crear la más diversa indumentarias (bufandas, guantes, gorros, ponchos y chalinas) donde se incorpora diseños como el rombo, la llama, montañas y otros símbolos simples de esta región andina.

Todas estas mujeres coinciden con sus aportes dados en el foro organizado para la V Feria Artextil que debe existir el compromiso del tejedor y distribuidor de insumos en promover y difundir los tradicionales tejidos, compromiso que traspasa las fronteras y los limites de los idiomas, conformando lazos comunes con comunidades indígenas de tejedores, diseñadores, artistas e investigadores de productos artesanales de América Latina.

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