¿Qué son los maracuchos? Conozca la respuesta de este sabio maestro zuliano

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En una ocasión, le preguntaron a un reconocido sabio maestro de la ciudad de Maracaibo:

¿Qué es un maracucho?

Su respuesta fue la siguiente: (cual parecido con la realidad, es mera coincidencia..)

¡Ah, los maracuchos. .. Que difícil pregunta! Los maracuchos están entre ustedes pero no son de ustedes. Los maracuchos beben en la misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto y se ríen de la música. Los maracuchos toman en serio los chistes y hacen chistes de lo serio. No creen en nadie y creen en todo. ¡No se les ocurra discutir con ellos jamás! Los maracuchos nacen con sabiduría. No necesitan leer, ¡todo lo saben! No necesitan viajar, ¡todo lo han visto! Los maracuchos son algo así como el pueblo escogido, por ellos mismos. Los maracuchos se caracterizan individualmente por su simpatía e inteligencia y, en grupos, por su gritería y apasionamiento.

Cada uno de ellos lleva en sí la chispa de genios y los genios no se llevan bien entre sí, de ahí que reunir a los maracuchos es fácil, pero unirlos es casi imposible.

No se les hable de lógica, pues eso implica razonamiento y mesura y los maracuchos son hiperbólicos y exagerados. Por ejemplo, si te invitan a un restaurante a comer, no te invitaron al mejor restaurante de la ciudad, sino al mejor restaurante del mundo. Cuando discuten, no dicen: No estoy de acuerdo contigo sino ¡Estas completamente equivocado!

Tienen tendencias antropofágicas; así entonces ¡Se la comió! es una expresión de admiración y ‘comerse un cable’ es señal de una situación crítica. Llamarle a alguien ‘pajúo’ es un insulto lacerante.

El maracucho ama tanto la contradicción que llama monstruos a las mujeres hermosas y bárbaros a los eruditos.

Si te aqueja alguna situación de salud te advierten ¡Mano, debiste hablar conmigo para llevarte donde un pana mío médico que es un tiro al piso! Los maracuchos ofrecen soluciones antes de saber el problema. Para ellos nunca hay problema. No entienden por qué los demás no les entienden cuando sus ideas son tan sencillas y no acaban de entender por que la gente no quiere aprender a hablar español como ellos.

¡Ah, los maracuchos. .. No podemos vivir mucho con ellos, pero es imposible vivir sin ellos!

Dedicado con cariño a los habitantes de Maracaibo.

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