Análisis sobre el resurgimiento de la ultraderecha en Alemania

Parece que el movimiento neonazista ha resurgido en Alemania en pleno siglo XX. Esa revolución que se inició posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuyas ideas se centraban en apoyar al nazismo y en admirar a su principal, Adolf Hitler, hoy continúan dando de qué hablar por las calles del viejo continente.

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A raíz de las Elecciones Parlamentarias de Alemania de marzo, el partido de derecha, Alternativa para Alemania (AfD) se consolidó y logro escalar peldaños en las elecciones, posicionando a la extrema derecha en el poder después de varias décadas de estar alejada del escenario político.

Un partido que estaba hundido por conflictos internos en el 2015 y que fue creado en el 2013, profesando que el euro es un error histórico que debía ser corregido, tuvo gran número de votos en Baden-Wutemberg, Sajonia-Anhalt y hasta en la propia Sajonia, donde quedaron muy de cerca de la Unión Demócrata Cristiana (UDC), partido en el que milita y preside la canciller Ángela Merkel.

Pero mas allá de estos resultados electorales que favorecen a la ultraderecha europea, su resurgimiento se debe a varias causas por las que en estos momentos atraviesa el viejo continente. Hay que hacer un repaso por la grave crisis económica, que ha azotado no solo a Alemania, también España y Portugal han tenido que sucumbir ante los estragos que ha dejado la crisis.

Aparte de esto, los partidos tradicionales han perdido prestigio, ya que no ofrecen alternativas ni soluciones, ante los problemas que enfrenta la sociedad europea y en especial, la alemana, o la grave corrupción que hay en ellos, sin duda favorece la aparición de partidos como la AfD, que tratan de buscar una salida a los problemas.

Otras de las causas que ha favorecido el crecimiento de las ultraderecha, es sin lugar dudas, la situación de refugiados. La postura de la canciller Ángela Merkel, ha sido clara y ha tenido que retroceder ante los problemas suscitados en sus propias filas y con los aliados europeos, quienes han tenido que diseñar un pacto vergonzoso con Turquía: expulsar en lugar de distribuir por Europa a los huidos de las guerras.

El propio vicepresidente de AfD, Alexander Gauland ha dicho “La crisis de los refugiados ha sido un regalo para el partido”, al reconocer que es la mayor crisis humanitaria de Europa desde 1945.

Pero esto no se queda solo en posturas políticas, ha habido ataques alusivos al neonazismo. En marzo, un hogar de refugiados de la localidad bávara de Hof, apareció pintado don cruces esvásticas y lemas racistas, aterrando a los asilados. La policía no tenía indicios de los autores.

Sin contar que los cementerios judíos o albergues de refugiados también han sido atacados, por causas desconocidas. Sucesos que sin lugar a dudas, son atribuidos a un movimiento con profundas raíces racistas.

La ultraderecha es cada vez más fuerte y seguirá en ascenso y acabará alterando el panorama político de Alemania. Ángela Merkel continua siendo una de las mujeres más poderosas de Europa y por supuesto de Alemania, muchos confían en ella para paliar la crisis, pero hay un factor clave que será determinante en los próximos años: la clase baja y la media apoya a la derecha, característica que en la época de Hitler no sucedía, por la sencilla razón de que creen que deben defenderse de los una posible invasión árabe.

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