Dale un empujón a tu relación: 7 pasos para lograrlo

Ciertamente estar en una relación es más que miel sobre hojuelas o una celebración continua de San Valentín. Es algo que debe cuidarse y en lo que se debe trabajar. ¿Te sientes un poco estancada o preocupada? Revisa nuestros consejos para que tu relación esté siempre en alto.

pasos

-Dedíquense tiempo de cualidad: una verdad de nuestras vidas es que pasamos más tiempo en el trabajo que fuera de él, así que asegúrate de que el tiempo que pasen juntos, aunque escaso en cantidad, sea óptimo en calidad. Este tiempo no surge solo, deben preocuparse de separar tiempo para los dos cada día y no dejen de salir juntos una o dos veces al mes por lo menos.

-Preocúpense del equilibrio: es importante que haya un balance entre la dependencia que se genera dentro de una relación y la independencia de los individuos que la forman. Así que recuerda darle a tu pareja el tiempo que necesita, pero también de tener tiempo para ti.

-Ámalo por sus locos hábitos: al principio nos gusta que cada vez que vean televisión se muerda los labios, y con el tiempo, ese hábito comienza a molestarte hasta que lo magnificas. Sin embargo, esos pequeños hábitos que nos hacen ser quienes somos no van a desaparecer, es mejor amarlos. Recuerda que tú también tienes tus cosas.

-Cuidado con el dinero: el dinero y los gastos son los problemas que más influyen en una relación en forma negativa. Por eso, lo mejor es adelantarse en vez de sufrir todos los meses por las acciones ya tomadas. Y una forma de prever es organizar juntos un presupuesto, que tome en cuenta los gastos comunes, que les permita tener gastos propios y que considere las entradas de cada uno.

-Compartan las tareas: si son compañeros, lo justo es cada se dividan las tareas del hogar, en vez de que solo uno –y que probablemente serás tú- se lleve toda la carga pesada. Convérsenlo y acuerden qué debe hacer cada uno y cuándo, les ahorrará recriminaciones posteriores.

-La importancia del perdón: siempre habrá conflictos en una relación, de eso no cabe duda, y durante las discusiones o en otros momentos, podemos causarle daño a nuestra pareja. No podemos evitar todos los malos ratos, pero sí podemos asegurarnos de que queden atrás. Para esto el perdón es clave, tanto pedirlo como darlo.

-Las discusiones: no es posible vivir o estar en pareja y no discutir. Es probable que si no discutimos es porque estamos cuidando demasiado lo que hacemos y escondiendo parte de nuestra forma de ser o tragándonos lo que no nos agrada. Callar no ayuda a superar los problemas, solo los esconde un rato bajo la alfombra, pero será inevitable tropezarse con el montón que se acumule. Está bien discutir y decir lo que sentimos, pero es importante aprender a hacerlo. Una recomendación inteligente es “no digas nada que a ti te gustaría oír”.

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