El extraño caso de la niña que pesa 20 kilos a los 10 meses tiene desconcertados a los médicos - LeaNoticias.com

El extraño caso de la niña que pesa 20 kilos a los 10 meses tiene desconcertados a los médicos

Hace tres década, Yeny Zaera (ahora con 57 años) trabajaba como voluntaria en una guardería en la que conoció a un pequeño de apenas cinco veranos llamado Francisco. Sus padres le habían abandonado y se encontraba solo, por lo que esta zaragozana decidió acogerle en su casa y solicitar su custodia a las autoridades. Sin embargo, le fue denegada por ser soltera, por lo que no tuvo más remedio que separarse de él para siempre. O al menos eso creía, pues no hace ni una semana desde que, gracias a Facebook, esta mujer ha logrado encontrar a Francisco y reunirse con él.

Esta historia comenzó en 1982, año en que nuestra protagonista trabajaba en una guardería del Tribunal Tutelar de Menores de Zaragoza. Entre sus tareas, se hallaba la de cuidar a los pequeños que habían acabado allí por una causa u otra y llevarles juguetes o ropa. Fue durante esa época cuando conoció a Francisco, un niño al que su madre había abandonado y al que decidió acoger en su casa.

francisco-yeny--644x680

«Fue amor a primera vista. Se agarró a mi falda y ya no se soltó. Lo habían encontrado en un piso después de llevar tres días llorando atado a una silla. Su madre se marchó con un señor y no volvió. Es una historia muy larga llena de cosas muy tristes pero también hermosas.», escribía Yeny en Facebook.

Yeny pasó cuatro años con el pequeño, desde que este tenía dos, hasta que cumplió los seis. «Vivió su primera fiesta de cumpleaños. Sus primeras navidades, su primer beso y los únicos abrazos. No conocía la palabra amor pero yo me encargue de que la aprendiera de memoria y fuera su preferida del vocabulario», añadía en la red social

Suscríbete a nuestro canal de Telegram "Inmigrantes en Madrid" para que estés al día con toda la información sobre Madrid y España y más

Tanto quería al pequeño, que decidió solicitar su custodia, pero esta le fue denegada debido a su edad. «Yo lloraba y el se daba cabezazos contra la puerta gritando mi nombre. Pero no me lo dejaron porque yo era “como la miel” y no podían permitir que se acostumbrarse a algo que nunca tendría. Con el tiempo me enteré de que ni siquiera estaba en una familia, si no en un centro de acogida, intenté averiguar dónde y fue imposible», completaba Yeny.

Sin embargo, hace unas pocas semanas subió unas fotografías del pequeño a Facebook solicitando información a todo aquel que pudiera ofrecérsela. Fue en ese momento cuando la hermana biológica del pequeño descubrió la imagen por casualidad y se lo dijo a Francisco. De esta forma, ambos volvieron a reencontrarse nada más y nada menos que 30 años después, tras una vida separados.

Fuente [Abc.es]

Contenido Relacionado