“Las dos Venezuela”, por @ASTRIDSP79

astrid silvestriEl pasado jueves, el país tuvo una oportunidad de oro: Ver a los principales líderes políticos del oficialismo y la oposición, decir muchas verdades en cadena nacional como primer paso al diálogo.

Sé que hay muchos escépticos en este sentido, y los comprendo, pues tienen razón al sentirse así. Sin embargo, lo que se vio esta semana, a los ojos de Venezuela y del mundo, es que el momento era necesario para entender por qué llegamos hasta aquí.

Notamos a un gobierno sumergido en el pasado y tratando de justificar su modelo socialista y las cuestionadas actuaciones de quienes se han salido del hilo constitucional y moral durante los acontecimientos iniciados el 12 de febrero de este año.

Vimos a una oposición bien plantada, con argumentos, organizada. Es que no podían ir de otra forma porque estaban obligados a presentar al país su mejor cara para explicar la importancia de este gran paso dado por ambos sectores.

El jueves no se dijo nada que ya no se supiera, pero era importante repetirlo. El mensaje era para todos, porque la realidad la vivimos todos y los problemas no afectan a unos más que a otros. Todos estamos en el mismo tren y debemos evitar que se siga descarrilando.

No obstante, la verdad más clara fue la evidencia de que allí estaban sentadas las dos Venezuela, esas que cada vez nos separan más y que muchos tratan de obviarlas por pensar que sólo existe una. Es ese el trabajo que debemos hacer, dejar de ser dos mitades y acortar la distancia, paso a paso.

Nadie ha dicho, ni se quiere que una mitad convenza a la otra. Aquí se trata de convivir en paz y de respetar ambos puntos de vista, tal y como se hizo durante tantos años antes de que nos dividiéramos y nos separara la intolerancia.

Amigos, no sabemos si este diálogo funcionará, pero es necesario intentarlo. Hay que empezar a quitarle las excusas al gobierno y con esto lo estamos haciendo. Si en el camino, los acuerdos no se dan, la historia no debe juzgar a quienes estamos del lado adverso al oficialismo, al contrario, quedaremos como aquellos que lo hicieron todo por salvar el país desde la única trinchera que podían hacerlo.

Debemos dejar de ser dos Venezuela y empezar a forjar un mismo país. El Ejecutivo debe empezar a trabajar por mejores medidas y por mayor integración y la oposición debe traducir las verdaderas necesidades del pueblo y capitalizar el descontento que existe en quienes no creen en las autoridades.

Llegó el momento de revisarnos y reflexionar cada quien en el papel que estamos ejerciendo. El radicalismo nunca ha dejado bien parado a nadie, pues de ser así, no estaríamos hablando de diálogo, ni de reconocimiento de las partes.

Los problemas no se resolverán de un día para otro, pero desde la acera de enfrente debemos vigilar que se hagan las tareas necesarias para lograrlo y juzgar cuando no se encaren las soluciones. Este es el momento de dejar en el pasado a las dos Venezuela, juzgando menos y haciendo más.

Astrid Silvestri / @ASTRIDSP79

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