Niños venezolanos en edad escolar pueden padecer de trastornos de atención e hiperactividad

La calidad de vida de niños con Trastornos por Déficit de Atención e Hiperactividad se ve afectada por una serie de consecuencias como problemas de afectividad, dificultad para el lenguaje y aprendizaje, trastornos de la coordinación motriz, ansiedad, comportamiento impulsivo – agresivo y síndrome bipolar.

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Los Trastornos por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) son desórdenes del neurodesarrollo que aparecen en la infancia y vienen definidos por la presencia de tres síntomas fundamentales: disminución de la atención, impulsividad e hiperactividad.

Con motivo a celebrarse el 13 de julio el Día Internacional del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, el Dr. Carlos Eduardo Marcano, pediatra y médico neonatólogo del Centro Médico de Caracas, revela que conocer las estadísticas exacta de esta patología en Venezuela se dificulta al no contar con cifras oficiales por parte del Estado; sin embargo, infiere que estos trastornos se presentan en un 10 por ciento de la población escolar venezolana.

Los factores de riesgo que intervienen en la aparición de los TDAH son diversos. “Ser de sexo masculino, prematuridad, bajo peso al nacer, haber sufrido algún traumatismo o daño cerebral, consumo de alimentos con colorantes y conservantes artificiales, son algunas propias del infante. Además, -agrega-, la genética juega un papel importante; existe una concordancia entre el 20 y el 32 por ciento de parientes de primer grado que presentan el mismo trastorno. En gemelos monocigotos la concordancia está entre el 60 y  90 por ciento”. Otros se presentan durante la gestación. El pediatra menciona embarazos mal controlados, infección urinaria, hipertensión arterial en la madre, la drogadicción, ingesta de alcohol y tabaco.

“Los TDAH se pueden prevenir disminuyendo los factores de riesgo antes mencionados, acompañado de un  diagnóstico temprano y un ambiente familiar sano y feliz”, asegura el especialista.

Para poder detectar precozmente los TDAH es importante estar alerta ante los síntomas. Marcano explica que estos varían según la edad y el sexo de los pacientes. Durante el primer año, los niños suelen dormir mal, algunos comienzan a caminar entre los 6 y 10 meses, más temprano que lo general. Posteriormente, muestran hipotonía y miedo a dormir  solos. En los primeros 6 años, desarrollan actitudes caprichosas, egoístas  y poca capacidad para manejar la frustración. En la edad escolar se muestran dispersos, presentan falta de habilidad motriz y problemas para leer y escribir, resultando en fracaso escolar.

Los diagnósticos y tratamientos de los TDAH se realizan bajo un enfoque multidisciplinario. “Desde que la madre queda embarazada a través de un buen control prenatal, evitando los factores de riesgo y, una vez que el niño nace, la clave está en un diagnóstico precoz, información adecuada a los padres y motivación para que los niños progresen lo más rápido posible”, concluye el Dr. Marcano.

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