Nuestra óptica: “Golpe de estado caricaturesco”, por @lodicetodo

Geronimo-Figueroa @lodicetodoEn estos 16 años el régimen chavista ha elaborado un guión de conspiraciones por internet, golpes de estados con documentos publicados en la prensa nacional, guerra económica, invasiones dirigidas desde el imperio norteamericano y magnicidios con nombramientos de comisiones parlamentarias que no han llegado a ninguna conclusión, pero por ninguna parte aparecen el saqueo y la corrupción que también ha sido política de estado. Este guión chavista es digno de ser llevado a una serie cinematográfica en Hollywood y sin duda tendría las primeras opciones para los premios Oscar.

Los casos de corrupción y saqueo contra el país por miles de millones de dólares son inmensos, pero por razones de espacio solo vamos a recordar dos de los últimos mas sonados. Los 25 mil millones de dólares entregados a empresas de maletín y que Maduro prometió investigar, pero dos años después no hay ni un solo investigado y los 14 mil millones de dólares que aparecen depositados en el banco HSBC de Suiza y que hasta la fecha el gobierno de Maduro no ha dicho ni pio, lo cual demuestra el poco interés de luchar contra la corrupción.

Ese guion ha servido como excusa para que el régimen de Nicolás Maduro haya quitado la inmunidad parlamentaria a diputados electos libremente por el pueblo, expropiar empresas productivas formadas durante varias generaciones trabajadoras, meter preso a estudiantes, empresarios y políticos disidentes, acusándolos de desestabilizadores y enemigos de la patria pagados por el imperio, sin garantizar la legitima defensa y con paralización de juicios para nunca sentenciarlos ni darles libertad, convirtiéndolos en presos políticos del presidente. Maduro ordena públicamente cuando y como hay que meter preso a los disidentes y donde hay que llevarlos.

Una de las últimas víctimas de ese guión-discurso que utiliza el régimen de Nicolás Maduro contra los disidentes, es el Alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, electo en 2008 cuando derrotó al candidato del comandante galáctico, Aristóbulo Isturiz, y reelecto en 2013 cuando derrotó a Ernesto Villegas, pupilo de Nicolás, ambos triunfos fueron por casi ochocientos mil votos. Es importante destacar que la votación de la Alcaldía Metropolitana de Caracas es la segunda en jerarquía después de la presidencial. En ese sentido Ledezma por haber sido electo y reelecto sin ninguna mancha de dudas pudiera tener mas legitimidad que Maduro, cuyo triunfo en 2013 todavía está cuestionado.

Nosotros, fieles con el guión caricaturesco de Nicolás Maduro pudiéramos afirmar que, si Antonio Ledezma estaba conspirando para derrocar el régimen, es casi seguro que el parque que utilizaría para tal fin, serían los tanques de agua que semanalmente entregan a las comunidades mas necesitadas de los barrios caraqueños, los cuales sin ninguna duda, serían llenados con el vital líquido para enfrentar los aviones Sukhoi y los tanques de guerra comprados a Rusia y China.

Igualmente suponemos que, Ledezma ordenaría al escuadrón de “macheteros” que día a día cortan la grama en los barrios de Caracas para combatir el dengue y la chikungunya, abordaran las bicicletas que todos los fines de semana son utilizadas por la gente de los sectores populares y urbanizaciones de clase media para hacer ejercicio y practicar la convivencia ciudadana, quienes serían apoyados por el escuadrón de entrenadores con los balones y las mallas colocadas en los aros para practicar el baloncesto por nuestra juventud, enfrentarían las tropas terrestres del ejército, guardia nacional y colectivos paramilitares del régimen de Maduro que están armados con granadas fragmentarias y fusiles Kaláshnikov comprados a Rusia.

Ah!, Pero eso no es todo, suponemos que el Alcalde Antonio Ledezma, electo y reelecto por el voto popular, se atrincheraría en el OFIMOVL, un camión acondicionado como oficina ambulante desde donde despacha cuando va a los sectores populares, y desde allí dirigiría las operaciones “golpistas” contra Maduro.

Carajo, hay que ser bien ridículo para acusar a una persona que por su vocación pacifista, suponemos no pudiera distinguir entre un revolver 38 y una pistola 45 de guerra de las que usan reglamentariamente los oficiales de las Fuerzas Armadas Nacionales. Los verdaderos golpistas son los del 4F y27N de 1992.

Por Gerónimo Figueroa Figuera

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