Opinión: “La batalla de las ideas” por @cristofercorrei

@cristofercorreiCuando las convicciones son verdaderas y genuinas no hay nada que pueda con ellas. En estos momentos necesitamos una juventud que entienda que con constancia, fe y convicción todo es posible, hace un año lo demostramos.

El 14 de Noviembre de 2011 el Movimiento Estudiantil Venezolano le enseñó a este país y a sus políticos y, sin duda alguna, también al mundo qué es hacer democracia desde las bases, qué es escuchar los anhelos de ciudadanía que emergen espontáneamente desde cada uno de nosotros. Además, dimos una demostración de que los jóvenes queremos asumir un liderazgo, pero para hacerlo distinto, hacerlo mejor.

A finales del año pasado se oxigenó la democracia en Venezuela y los sueños de un país de sana discusión, construcción conjunta, respeto y debate se materializaron en el Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello. Por primera vez en aproximadamente 30 años en nuestro querido país se dio un verdadero debate presidencial.

Un debate impulsado por los estudiantes y acompañado por la sociedad civil era un gran reto, nos lanzamos a una aventura sin conocer la postura de los candidatos ni de la MUD frente a este encuentro, era arriesgado, cualquier excusa para no debatir y responder a las preguntas en materia de seguridad, empleo y educación que tenían los dirigentes de las universidades era viable, para algunos podría haber sido más cómodo y posiblemente “estratégicamente” correcto seguir su agenda sin desviar su atención en este denso encuentro. Sin embargo, dentro de la oposición venezolana tenemos unos verdaderos demócratas, todos asistieron al llamado.

En la Venezuela triste y golpeada de hoy en contraparte tenemos un gobernante que no es demócrata, que va a intentar implantar el comunismo y acabar con nuestras libertades, y que a pesar de que la mesa estaba servida y la invitación a debatir fue repetida, su desprecio hacia todo el que piense distinto fue mayor. Solo obtuvimos insultos. En el fondo, Chávez tiene miedo, sabe que en casi cualquier escenario realmente imparcial perdería.

A un año de una gran victoria de la democracia rescatamos y ratificamos un gran reto: ¡Vamos a debatir! Es hora de la batalla de las ideas.

El venezolano es mucho más profundo y complejo que su estómago, no se conquistan corazones simplemente tapando huecos o con misiones. El tema de fondo se trata de dignificar al ser humano de manera integral, el venezolano sueña y aspira en grande, el venezolano emprende, el venezolano quiere ser parte de algo que lo rete a mejorar, de un gran proyecto. Jóvenes y no jóvenes queremos soñar y construir, ser ciudadanos y participar, por tanto, vamos a pensar en grande y a debatir el país en el que queremos vivir.

Estudiante, nuestra condición de formar parte de la educación superior hace que la sociedad nos premie con su confianza, no defraudes a quién sigue creyendo que marcas un sendero, ¡habla con la verdad y se irreverente! Fe, constancia y convicción.

Sé que hoy sientes y con toda razón la llama apagada, la esperanza se esconde. La frustración es una sensación que agobia hasta al más vigoroso corazón pero recuerda que jamás dejarías de luchar por tu mamá si ella se encontrara enferma, por ejemplo. Venezuela es tu madre, no la abandones hoy que te necesita más que nunca. Descansa pero no te rindas, Venezuela te espera.

Mis felicitaciones a grandes personas que han hecho grandes cambios, felicitaciones especiales a todos los estudiantes que participamos y empujamos el #Debate14N, hicimos historia. ¡Que viva la Universidad!

A seguir construyendo la Venezuela futura porque “El Mundo no se Hace Solo”.

Por  Cristofer Correia / @cristofercorrei

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