¿Por qué tu esposo prefiere la comida de su mamá? - LeaNoticias.com

¿Por qué tu esposo prefiere la comida de su mamá?

Mis compañeras de cuarto y mis amigas ensayaban una o dos recetas, pero yo nunca estaba contenta con los resultados. Siempre faltaba algo. Sí, era bueno, pero no era nunca como el de mi mamá. Otras amigas casadas tuvieron la misma experiencia. La verdad es que existen razones para esto.

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Acodarme sobre la mesada y hojear libros de cocina era para mí una diversión. Leía los ingredientes, o miraba atentamente cuando mi madre me daba algunas indicaciones mientras preparaba el bizcochuelo de la abuela.

En la universidad solía prestar mi recetario que estaba lleno de recetas de casa.

Mis compañeras de cuarto y mis amigas ensayaban una o dos recetas, pero yo nunca estaba contenta con los resultados. Siempre faltaba algo. Sí, era bueno, pero no era nunca como el de mi mamá.

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Otras amigas casadas tuvieron la misma experiencia. Eran buenas cocineras, pero sus maridos parecían preferir la cocina de su mamá. Aparentemente, existen algunas razones científicas que explican por qué nos gusta cómo cocina nuestra mamá.

Las responsables son al parecer las enzimas. Nuestra saliva contiene enzimas, y lo más probable es que hayamos heredado algunas enzimas similares a las de nuestros padres. Una enzima en particular, la amilasa, ayuda a descomponer el almidón en azúcares, estimulando nuestra “afición a los dulces”, haciendo que algunos alimentos nos parezcan más ricos.

Fisiológicamente, es sabido que en general los alimentos liberan endorfinas como la dopamina, que nos hace sentir bien. Es probable que alimentos ricos en dopamina hayan sido parte de nuestra alimentación durante el crecimiento, lo que contribuye a relacionar esas emociones de bienestar con la comida de mamá.

También influye la nostalgia relacionada con estos alimentos –e influye mucho, si les interesa saber.

Sé que los bizcochos con pepitas de chocolate me recuerdan mi refrigerio favorito (pero infrecuente) después de la escuela, que yo adoraba. Si bien hay miles de recetas de bizcochos con chips de chocolate dando vueltas, yo prefiero la de mi infancia. Y aunque las enzimas y las endorfinas tratan de explicar exactamente por qué a todos nos gusta la tarta de manzanas de mamá, la nostalgia quizá sea una razón más fuerte del amor por esas recetas.

Y por más que creamos que nuestros bizcochos son infinitamente mejores que los de nuestro marido cuando era chico, sus recuerdos (y enzimas) están programados para amar los bizcochos que le hacía su mamá. Estos recuerdos nostálgicos son intensos y han sido parte de su vida durante muchos años. Quizá sea difícil romper ese esquema.

Cuesta aceptar que a su marido le guste más la cocina de la mamá que la suya, pero eso les da a ambos la posibilidad de construir nuevos recuerdos juntos. Dediquen algunas semanas a buscar nuevas recetas para probar, recetas que ninguno de los dos conozca de antes. Eso creará una atmósfera divertida en su cocina y los dos podrán contribuir a crear una nostalgia para sus propios hijos.

Y cuando las recetas no salen exactamente como las de mamá, lo que sigue generalmente es una larga llamada telefónica –conmigo apoyada en la mesada comiendo masa para bizcochos extraída directamente del recipiente mientras charlamos- algo que a mamá y a mí nos encanta.

Fuente: [contextotucuman.com]

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