“Bienvenida digna esperanza” por Alberto Jordán Hernández

Con fundamentado optimismo saludamos la llegada del 2012, en el cual se impondrá la voluntad popular con la elección de quienes serán nuestros candidatos a la Presidencia de la República, gobernaciones y alcaldías. Por esto pagamos un costo que consideramos bastante elevado, tal es el permitir que un 60% de los elegidos diputados a la Asamblea Nacional (AN) y una privilegiada excepción del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), abandonen sus curules para optar posiciones en las cuales muchos de ellos fueron derrotados antes.

Las justificaciones son en gran parte inaceptables. No es posible que determinados personajes que ni siquiera se hicieron sentir como parlamentarios ahora vuelvan a luchar por una Alcaldía, aunque sea la de Caracas. Desde ya sabemos que repetirán su derrota y con la cara muy (mal) lavada algunos retornarán a calentar las curules pues ni permitieron que sus suplentes lo hicieran.

Y demos por seguro que repetirán su show electoral en la escogencia de diputados en los respectivos comicios. Ya me parece ver prerrogativa menospreciadora de la función en Parlatino disputarse una curul en la AN.

En lo personal creo que quienes así actúen han debido rechazar el ascenso a las posiciones parlamentarias y continuar en contacto con su electorado para consolidarse en posiciones que ahora aspiran.

Pero aceptemos que tenemos las representaciones que nos merecemos. Todo sea por quitarnos de encima esa plaga de régimen que nos desgobierna. Consciente estoy que no seré único en continuar en Oposición una vez logrado el triunfo en este proceso.

Inaceptable es que se me diga que haré causa común con el deplorable chavismo, porque en lo que acertadamente denominamos transición continuará esa tendencia siendo mayoría en los poderes públicos.

A los 43 días de iniciado este bisiesto año, decimosegundo del tercer milenio, daremos el primer paso en la victoria con elecciones primarias.

Sin duda que la mediocridad chavista se sentirá reivindicada en uno de sus grandes fracasos con la decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas de declarar este 2012 como año internacional de las cooperativas y de la Energía Sostenible para todos.

No caeremos en el triunfalismos con nuestro optimismo, al sumarnos a las creencias populares sobre dicho año 2012 que van desde la posibilidad de que ocurran transformaciones espirituales hasta el hipotético fin de los tiempos.

Para compensación de la China que este régimen ha hecho beneficiaria de nuestra riqueza petrolera, acojámonos a su Calendario que define al 2012 el año del Dragón, preciado de animal buena suerte. Y además para la prenombrada nación es el guardián de los tesoros y de la sabiduría.

Nosotros lo hemos venido proclamando este año como el de la esperanza y que actualmente estamos llamados a convertirla en la necesaria dignidad.

NOTA MARGINAL: En su política de chantaje para imponer la hegemonía comunicacional hemos observado como a través de Conatel el régimen se niega a contestar las solicitudes de renovación de la concesión de la Radio Coro, que en el mes de marzo cumplirá los 75 años de fundada.

Alberto Jordán Hernández

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