Candelariazos: “Simadi: Hambre y escasez rojas”, por @BarretoSira

Antonio Barreto Sira @BarretoSiraLos venezolanos nos hemos convertido a lo largo de los últimos años en unos expertos en el tema económico, y sobre todo en el área cambiara, esto gracias a las constantes devaluaciones del bolívar que ha impulsado desaforadamente el Ejecutivo Nacional, con el oscuro y mezquino propósito de que los dólares que poseen valgan más al pasarlos a nuestro signo monetario.

Ahora con el Sistema Marginal de Divisas (Simadi), que no es otra cosa que la legalización del llamado “dólar innombrable”, los venezolanos vemos como nuestro bolívar es cada vez menos fuerte y se encuentran en el suelo de los valores internacionales de las monedas del mundo.

¡Destruyeron el bolívar! Y con él acabaron con la capacidad de los ciudadanos de vivir mejor. Hoy el sueldo y salario de nuestros trabajadores no alcanzan ni para medio vivir, por el altísimo costo de la vida.

Hasta quienes pueden adquirir los productos que deseen no pueden hacerlo debido a la escasez y desabastecimiento de los diversos artículos.

Las regulaciones cambiarias ha ahorcado la economía nacional, las restricciones para la compra y venta de divisas ha hecho, a la par del control de precios, que muchas empresas, comercios e industrias, se precipiten a la quiebra generando miles de desempleados.

La carencia de una visión realmente sana de la economía y el estatismo exacerbado ha llevado al Gobierno a acelerar la descomposición económica y social del pueblo, promoviendo la desocupación, la cual marcha en paralelo al incremento de la delincuencia.

Las políticas cambiarias han despojado a nuestro bolívar de todo su valor, de su fuerza y de importancia en la economía hemisférica.

Hoy recordamos que las medidas devaluatorias emprendidas por Gobierno anteriores son simplemente minucias al frente de las diversas mega-devaluaciones paridas por un socialismo que se ha arrodillado a una visión sectaria y poco real del quehacer económico mundial.

Anteriormente, los elevados precios del petróleo le daban un margen de maniobra al Gobierno, no obstante este “colchón económico” ya no es el mismo, por la caída del valor del crudo en el mercado internacional.

Mientras esto ocurre y se ven las consecuencias de los errores económicos del Gobierno, son los venezolanos de a pie los que cada vez comen menos por la falta de dinero y el desabastecimiento de productos en los anaqueles.

Son los ciudadanos más necesitados los que pasan más hambre, porque el Estado despilfarró los recursos y ya no queda ni siquiera para surtir los Abastos Bicentenario, los Mercal o Pdval.

Simadi inició su venta de divisas con una tasa del 170 por dólar, es decir el madurismo volvió al pueblo venezolano 170 veces más pobre, ¿éxito del socialismo?

La dirección que ha tomado el Ejecutivo en el ámbito económico, social y político está dirigiendo a Venezuela hacia un pozo sin fondo. La dirección del Estado está equivocada y lo más grave de esto es que no se quieren dar cuenta del desastre que construyeron y las consecuencias de éste.

Sus acciones han empobrecido al país, han aniquilado nuestra capacidad productiva. Hoy nuestras zonas industriales están despobladas de empresas, simplemente son cementerios de organizaciones que alguna vez funcionaron y promovieron el trabajo estable y bien remunerado que hoy escasea igual que la harina precocida.

Por estas razones hoy más que nunca debemos estar unidos por Venezuela.

Por Antonio Barreto Sira

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