Cómo superar la frustración de no perder peso

A veces las dietas y los planes de ejercicio se encuentran con mesetas y no dan resultados en el tiempo esperado, ¿cómo superar la frustración y ansiedad que esto genera

¿Dietas fallidas? ¿Planes de entrenamiento que no dan resultado? ¿resultados de corta duración? Cuando ninguna dieta parece servir o se recupera peso inmediatamente después de terminarla inmediatamente sobreviene la frustración y parece que la misión es imposible.

sobrepeso

Lo primero a tener en cuenta es que las dietas rápidas no son buenas, el mejor tipo de programas de pérdida de peso son las dietas progresivas que avanzan lento pero seguro. Según especialistas no se debería perder más de un kilo semanal.

El querer resultados inmediatos impone mucha presión y rutinas de ejercicio agotadoras que tarde o temprano llevan a romperlas o abandonarlas teniendo siempre a la tentación al acecho. Es bueno tener conciencia que los programas lentos y progresivos poseen mejores resultados aunque precisan de un poco de disciplina y conciencia de que el proceso puede tomar un poco más de tiempo.

Los programas de entrenamiento deben ser acordes a las capacidades de quién los va a llevar adelante y tener plazos de dos a tres meses para luego ser reevaluados en compañía de un entrenador.

Mantener siempre la motivación presente, por qué se quiere bajar de peso, cuál es el objetivo de la dieta y el programa, esto mantiene a la mente incentivada y hace más fácil y disfrutable el entrenamiento y la dieta así como también los progresos. Puede hacerse una lista o collage de imágenes para tenerlo siempre a la vista y presente.

Combinar es la clave, ir sólo al gimnasio o sólo a correr no va a dar resultados, una combinación de ejercicios aeróbicos y anaeróbicos es la clave para bajar de peso, así como también un calendario con descansos estipulados, es muy importante tener al menos tres días de descanso a la semana.

Para salir de la frustración una buena estrategia es poner el foco en los logros, en el peso perdido, el aspecto logrado y no en lo que falta (o sobra); las tallas perdidas o la vitalidad recuperada, la mayor sensación de liviandad, los hábitos saludables adquiridos son todos puntos en los que es posible apoyarse en el transcurso de una dieta para no abandonarla.

Aunque a veces la pérdida de peso es lenta o se llega a mesetas es importante mantener una alimentación adecuada y un plan de ejercicios que al menos exija un mínimo de media hora de actividad al día, nunca abandonar es el secreto para ver resultados.

Fuente [Salud.com.ar]

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