Con equilibrio: “Capitalismo rojo”, por @Simone_Augello

Simone Augello @Simone_AugelloMientras escuchamos del oficialismo aseveraciones como: “Yankee go home” o aquella de “Yankee del caraj…”, y otras haciendo referencia  a la posición supuestamente contraria del Gobierno venezolano frente al imperialismo, nos sorprenden las noticias que llegan de Europa con informaciones referentes a las multimillonarias cuentas en dólares de venezolanos, muchos de ellos vinculados al gobierno, en la banca española, inglesa y suiza.

Para el madurismo una cosa es la verborrea anti-imperalista y ani-capitalista y otra muy distinta es el disfrute cupular de ellos con relación a las mieles de los dólares y los depósitos en dólares en sus cuentas en el exterior.

El pueblo tiene que hacer sacrificios, así lo plantean los rojos rojitos, mientras ellos se van de vacaciones a los Alpes Suizos después de hacer una visita al banco donde tienen sus “ahorritos” en moneda imperialista.

Mientras el pueblo venezolano tiene que hacer unas humillantes colas para hacerse de tres o cuatro productos alimenticios regulados y escaseados, en el Gobierno se centran y regodean irremediablemente en la “tortura capitalista de la vida buena”, esa que está cargada de vino, manjares y lujos dignos de los zares de Rusia.

Para los madurista el pueblo tiene que vivir en socialismo, haciendo cola, comiendo en los basureros, mendigando un pedazo de pan, no obstante los altos jerarcas del Gobierno tiene que vivir el combate contra el imperialismo, y éste lo llevan adelante a través dela infiltración ahorrando miles de millones de dólares en paraísos bancarios, vacacionando en Paris, Londres, Berlín, o comiendo y bebiendo en los restaurantes de “alta cocina” del viejo mundo.

La única palabra que pudiera caracterizar exactamente la forma de gobernador de los madurista es una, sencilla y simple, que es: Hipocresía.

Aquí coinciden dos modelos en uno, el socialismo para el pueblo cargado de hambre, miseria, inseguridad, escasez, caos, y el capitalismo rojo que sólo lo disfrutan los funcionarios altos del régimen que pueden gozar de los encantos de los viajes al exterior.

De aquí uno desprende el porqué de la molestia de los maduristas ante el decreto de los Estados Unidos de Norteamérica, porque ellos se habían acostumbrado pasar largos asuetos en Miami, Nueva York y otros destinos del norte.

Ante la posición de los gringos se le arrebató a los enchufados del régimen la opción de sus “merecidas” vacaciones en el Imperio, de allí su rabia hacia el Gobierno estadounidense.

Sin duda lo angosto para el pueblo y lo ancho para el Gobierno.

Por Simone Augello

Contenido Relacionado