Conoce los secretos de belleza de los papasitos de Hollywood

El último en ser carne de revista y cotilleo estético a causa de su secreto cabelludo ha sido el actor Jared Leto, que en la noche de la gala de los Oscar lució una melena digna de investigación (incluso, según cuentan, su pelo tiene club de fans en Tumbrl).

jared leto

Y sorpresa: el resultado de la búsqueda pasa por el uso de champú seco. El actor no se lava la cabellera como la mayoría de los mortales con agua y champú, sino que emplea ese producto que algunos ni siquiera han visto jamás, el champú seco.

Plancharse el pelo mechón a mechón tras ese raro procedimiento de lavado (habría que ver lo higiénico de este hábito) es lo que hace para que su melena tenga la forma que desea.

Leto no es el único: Pitt, Cruise, DiCaprio, Brosnan…

¿Para qué complicarse la vida si la naturaleza puede dar lo que uno anda buscando? Puede que algo así que se haya dicho Tom Cruise si es cierto lo que cuentan del actor de Hollywood: usa tratamientos faciales con excrementos de pájaros. La mascarilla mezcla detritus de ruiseñor, arroz integral y agua.

Una manera de cuidarse, la del intérprete de Top Gun, que puede parecer muy económica y que sin embargo resulta ser un tratamiento de elevado precio. Cruise no es el único ni el primero en apuntarse a las aparentes bondades de los excrementos de aves.

Tras la baba de caracol y las deposiciones de ave no llama demasiado la atención el producto que emplea el también actor Pierce Brosnan, no obstante también es digno de reseñar: veneno de serpiente.  El fin es contraer los músculos y suavizar las arrugas. En lugar del pinchazo de bótox, Brosnan se queda con el veneno.

No escapa a la lista el guapo Brad Pitt, de quien se rumorea que usa faja (Spanx). Las flechas apuntan en dos direcciones: por un lado se cuchichea que Angelina Jolie no andaba muy contenta con la falta de tono abdominal de su chico; por otro, se cuenta que tras Troya, en la que su abdomen era una auténtica tableta, el actor se negó a pegarse esas palizas de entrenamiento y se pasó a la faja.

La otra cara de la moneda la da Leonardo Di Caprio: por no usar, no usa,  al parecer, ni siquiera desodorante. Y aún más: no se ducha más que dos veces a la semana. Los motivos parecen ser ecológicos, o eso aseguran que afirma él, pero ¿seguro que son esos?.

[Fuente: 20minutos.es]

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