Continua la violencia en Ucrania pese a plan de paz - LeaNoticias.com

Continua la violencia en Ucrania pese a plan de paz

El plan de paz firmado en la capital bielorrusa, tras 16 horas de negociaciones entre Kiev y los separatistas, en presencia de los dirigentes de Alemania, Francia y Rusia, prevé un alto el fuego desde el domingo. También exige la posterior retirada de armas pesadas por parte de ambos contendientes, para acabar con un conflicto que dejó casi 5.500 muertos en 10 meses.

El acuerdo está en “gran peligro”, según reconoció ayer el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, que acusó a los separatistas de “atacar los acuerdos de Minsk” al bombardear a las poblaciones civiles del Este del país.

ucrania

Se refería al ataque de los rebeldes con lanzacohetes Grad contra la ciudad de Artemivsk, situada a más de 30 kilómetros de la línea del frente, que dejó ayer tres muertos, incluido un niño de siete años.

Pero en total, al menos 16 civiles y 12 militares ucranianos murieron ayer, según los últimos balances de Kiev y de los rebeldes prorrusos.
Estados Unidos volvió, por su parte, a acusar a Moscú de seguir desplegando armas pesadas en el Este de Ucrania.

Suscríbete a nuestro canal de Telegram "Inmigrantes en Madrid" para que estés al día con toda la información sobre Madrid y España y más

“Estamos muy preocupados por la continuación de los combates (…) y por informes sobre tanques y sistemas de misiles suplementarios que han llegado estos últimos días del otro lado de la frontera, de Rusia”, declaró la portavoz del departamento de Estado Jennifer Psaki.

Kiev y los países occidentales afirman que el Kremlin alienta la subversión de los rebeldes del este, suministrándoles armas y tropas, algo que Moscú siempre negó.

El jefe adjunto de la administración presidencial ucraniana, Valery Chaly, aseguró, en un programa de televisión, que “si fracasa el alto el fuego, Ucrania recibirá ayuda militar de Occidente”, en una nueva señal de que el plan de paz está en peligro.

El jueves, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, que participaron en las negociaciones en Minsk, ya dejaron claro que el acuerdo sería difícil de aplicar, y abrieron la puerta a nuevas sanciones contra Rusia si no se respeta el alto el fuego.

Combates en ciudad clave
En el feudo separatista de Donetsk, seguía el fuego de artillería procedente, sobre todo, de las posiciones rebeldes, según comprobó un periodista de la AFP.

Pero los combates se libraban en toda la línea del frente y drones de los rebeldes “sobrevolaron la zona del conflicto”, indicaron fuentes del ejército ucraniano a la agencia AFP.

Estas últimas también señalaron enfrentamientos en torno a la estratégica ciudad de Debaltseve, donde los separatistas prorrusos aseguran haber “rodeado” a miles de soldados ucranianos, algo que Kiev niega.

Varios analistas opinan que los separatistas van a intentar conquistar esta localidad, que conecta sus bastiones de Donetsk y Lugansk, antes de la entrada en vigor del nuevo alto el fuego.

Acuerdos insuficientes
La mayoría de los analistas opinan que el nuevo acuerdo de paz es insuficiente, ya que no prevé mecanismos concretos para resolver cuestiones litigiosas. No se aborda, por ejemplo, el control de la frontera con Rusia, de la cual 400 kilómetros están en manos de los rebeldes y por la que, según Kiev y Occidente, Rusia hace llegar armas y tropas.

¿Un control ucraniano? “No lo creo. Nos quedaremos aquí”, afirmó ayer un responsable separatista de Uspenka, uno de los puestos fronterizos con Rusia.

El jefe de la diplomacia ucraniana, Pavlo Klimkin, reconoció ayer ante los diputados que ni siquiera “hay fecha” para la retirada de las fuerzas extranjeras del territorio ucraniano.

El futuro de la piloto ucraniana Nadia Savchenko, detenida en Rusia y cuya liberación exige Kiev, tampoco quedó claro tras las negociaciones de Minsk. Pese al anuncio de un intercambio de prisioneros y rehenes, el Kremlin aseguró que solamente la Justicia rusa podía tomar una decisión al respecto.

Rusia aumentó su ofensiva

Los separatistas prorrusos del este de Ucrania “atacan los acuerdos de Minsk” al bombardear a poblaciones civiles, declaró ayer el presidente ucraniano Petro Poroshenko, que acusó a Rusia de haber aumentado “significativamente” su ofensiva en su país tras el plan de paz firmado en la capital bielorrusa.

Poroshenko se refería al ataque de los rebeldes con lanzacohetes Grad contra la ciudad de Artemivsk que dejó este viernes tres muertos, incluido un niño de siete años.

“Tras lo que acordamos en Minsk, no son solamente ataques contra civiles, sino también contra los acuerdos de Minsk”, declaró el presidente ucraniano en Kiev durante un encuentro con el primer ministro húngaro, Viktor Orban.

El pacto firmado el jueves entre Kiev y los separatistas, con la participación de Francia, Alemania y Rusia, establece, entre otras cosas, un alto el fuego a partir del 15 de febrero y la retirada de las armas pesadas del frente.

El presidente ucraniano también acusó a Rusia de seguir presente en el este de Ucrania. “Desgraciadamente, tras los acuerdos de Minsk, la operación ofensiva de Rusia aumentó significativamente”, lamentó Poroshenko.

Al menos 28 personas, entre ellas 16 civiles, murieron ayer, según los últimos balances de Kiev y de los rebeldes, a poco más de un día de la entrada en vigor del alto el fuego.

El conflicto entre fuerzas ucranianas y separatistas prorrusos se cobró más de 5.500 vidas desde abril de 2014, según la ONU.

Fuente [Losandes.com.ar]

Contenido Relacionado