“El Gato con Botas” por @GustavoAzocarA - LeaNoticias.com

“El Gato con Botas” por @GustavoAzocarA

José Gregorio Briceño, alias “El Gato”, Gobernador del estado Monagas, se ha convertido en el personaje político de la semana, tras haber sido “suspendido” de su militancia en el PSUV por órdenes directas del Presidente Hugo Chávez Frías.

No soy admirador de “El Gato”. Todo lo contrario, he sido, soy y seré siempre un crítico de sus ejecutorias, primero como diputado en la Asamblea Nacional y luego como Gobernador del estado Monagas. Pero el episodio ocurrido esta semana con “El Gato”, es tan patético, tan insólito, tan increíble, que no puedo dejar de referirme a su caso en esta columna.

La alta dirigencia del PSUV, encabezada por Elías Jaua y Diosdado Cabello, previa aprobación del jefe máximo Hugo Chávez Frías, decidió defenestrar al “Gato” Briceño luego que éste le concediera una entrevista al canal de noticias Globovisión y a la periodista Delvalle Canelón, en la cual hizo duras críticas al presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello.

A la dirigencia del PSUV no le molestó que “El Gato” se negara a acatar las órdenes que desde el Ministerio del Ambiente y Pdvsa se le daban, en el sentido de bombear agua contaminada hacia las casas de Maturín, para poner fin a una sequía de más de 40 días, como consecuencia del derrame petrolero ocurrido en el río Guarapiche. Lo que al parecer le molestó a la dirigencia del PSUV fue que “El Gato” se metiera con “Ojitos Lindos”, el niño mimado de Hugo Chávez, quien desde principios de enero se encuentra en la primera casilla del ranking de quienes pretenden suceder al primer mandatario nacional en caso de que éste no pueda continuar ejerciendo sus funciones.

Es una historia digna de Holywood: la cúpula podrida del PSUV le ordena al Gobernador Briceño que se deje de pendejadas y empiece a bombear agua contaminada hacia las casas de la capital de Monagas. El Gobernador se niega, alegando que las aguas del Río Guarapiche no están aptas para el consumo humano y desafía a dos altos dirigentes del PSUV, entre ellos a uno de los hijos predilectos de Hugo Chávez, el ministro de Petróleo y Presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, a quien deja en ridículo ante todo el país.

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La crisis deja mal parado al gobierno, y durante 40 días la opinión pública venezolana fustiga a los altos funcionarios de Pdvsa y del Ministerio del Ambiente por lo que se considera como uno de los crímenes ecológicos más terribles ocurridos en la historia contemporánea de Venezuela. Peor aún: la crisis por la falta de agua en Monagas y la pretensión del Gobierno Nacional de bombear agua contaminada a las casas, hace que en otros estados del país la gente comience a preguntarse si el agua que está consumiendo es saludable y es entonces cuando estallan otros escándalos en Caracas, Valencia, Maracay y Maracaibo, ciudades donde la calidad del agua potable es igual o peor a la que actualmente provee el Rio Guarapiche en Monagas.

El escándalo de Monagas nos lleva a descubrir que el agua que estamos consumiendo los venezolanos desde hace algunos años atrás no es confiable. Todo lo contrario, gracias al derrame del Guarapiche y a la escasez de agua potable durante más de 40 días en Maturín, nos damos cuenta que hemos estado bebiendo agua sucia y contaminada desde el mismo momento en que la revolución se instaló en el país porque tenemos un gobierno “revolucionario” al que no le importa la calidad del agua que llega a los hogares de millones de venezolanos.

Fíjense en las grandes contradicciones de esta revolución: “El Gato” Briceño es expulsado del PSUV, no solamente porque se negó a bombear agua contaminada a las casas de Maturín, sino porque se metió con Diosdado Cabello, uno de los tantos “intocables” de la Revolución. Eso quiere decir que si el gato hubiese accedido a mandar agua contaminada a los monaguenses y deja tranquilo a Diosdado, quizás nada habría pasado. No olviden que lo mismo le pasó al difunto Luis Tascón, quien fue defenestrado del Psuv al denunciar a Cabello como el jefe de la “derecha endógena”.

Mientras “El Gato” es suspendido, los responsables del derrame petrolero en el Guarapiche, como Rafael Ramírez, presidente de Pdvsa, no son tocados por el PSUV. Y el responsable por el saneamiento del Guarapiche y por la calidad del agua que consume en Monagas, es decir, el ministro del ambiente Alejandro Hitchter, tampoco es tocado por las autoridades del PSUV.

En pocas palabras, en el PSUV apoyan y premian a los que estuvieron a punto de matar con agua contaminada a los habitantes de Maturín, pero descabezan a quien se opuso a la masacre ambiental y sanitaria, es decir a “El Gato” Briceño.

Mientras tanto, a nuestras casas sigue llegando agua no muy confiable. Recomendación: hierva el agua antes de consumirla. Esta revolución está contaminada. El capitán del barco está enfermo. El barco se está hundiendo. Muchos tripulantes empiezan a saltar la talanquera. Como diría un cubano: ¡Qué cosa más grande! Llévatelo viento de agua!

Gustavo Azócar Alcalá

@GustavoAzocarA

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