“¿Estamos viendo el principio del fin de Apple?”, por @EnriqueVasquez

Cuando pensé en escribir este artículo, mi primera intención fue comparar Apple con la “Revolución Bolivariana”. De hecho, su título iba a ser “Un poco de tecnopolítica, Jobs y Chávez”, pero para evitar que salieran los Applefanboys por un lado y los chavistas por el otro a destruirme, preferí limitarme únicamente a la parte tecnológica.

Sí, Apple revolucionó el mundo de la telefonía celular en 2007 con el lanzamiento del iPhone, al reinventar el concepto de Smartphone. También es cierto que tiene una gigantesca base de usuarios y fans en todo el mundo que “matan” por comprar el último equipo que haya presentado esa empresa, sin importar sus características técnicas ni su precio. Obviamente es necesario reconocer que sigue siendo referencia en el mundo de la tecnología móvil, pero no todo es color de rosas para ellos en este momento.

iphone5s-5c

Con este último lanzamiento de los iPhone 5S y 5C no pude sacar de mi mente una pregunta: ¿Apple irá por la misma vía que transitó en su momento Motorola, luego Nokia y, más recientemente, BlackBerry?

Esas tres empresas se caracterizaron por hacer exactamente lo mismo que hizo Apple. Revolucionaron la industria móvil, se convirtieron en líderes indiscutibles con sus innovaciones, se creyeron indispensables y confiaron ciegamente en que sus fans/clientes serían leales por los siglos de los siglos, para terminar hundiéndose en un hueco del que – hasta ahora – ninguna de las tres ha podido salir.

Vamos a recordar un poco sobre cada uno de los tres casos.

 

Motorola: Esta empresa tiene el honor de ser fabricante del primer teléfono celular de la historia: el DynaTAC. Tuvo su apogeo durante los años 90, cuando la mayoría de los celulares vendidos en esos tiempos eran de su marca. ¿Quién no recuerda el boom de los TeleTAC o los StarTAC y posteriormente los RAZR? Lamentablemente pecaron de inocentes al no darse cuenta que la gente quería algo más y terminó sucumbiendo gracias a la innovación de Nokia.

 

Nokia: Aún sigue fresca en nuestra memoria la época en que la marca finlandesa era la reina del mundo móvil. En los cuatro puntos cardinales del planeta los Nokia se vendían como pan caliente: equipos muy sencillos de usar, bonitos, ultra resistentes, innovadores, de colores, amplísima variedad, con acceso a internet, bluetooth, juegos, cámara y pantalla a color. Tanto así, que de los 10 teléfonos celulares más vendidos de la historia, nueve son de Nokia y uno de Motorola.

Incluso, Nokia fue pionera en el segmento Smartphone con su sistema operativo Symbian, que era altamente robusto, estable, con multitarea de verdad y con gran cantidad de aplicaciones disponibles en Internet, pero, si lo tenía todo, ¿qué ocurrió?

Al igual que Motorola, se confiaron en su posición de liderazgo, en el amor que sentían sus clientes por la marca (me declaro culpable de ser uno de ellos) y no fueron más allá. Se “quedaron en el aparato” carentes de verdadera innovación, de “romper el celofán” como se dice coloquialmente en Venezuela y sucumbieron ante el iPhone y su manera distinta, divertida, elegante y sencilla de hacer lo mismo.

 

BlackBerry: La antigua RIM no llegó a tener la posición de liderazgo absoluto de ventas a nivel mundial de la que gozaron Nokia y Motorola, ya que nunca tuvo en su inventario teléfonos “no inteligentes”, sí fue un referente en lo que a seguridad y comunicación móvil se refiere, su BlackBerry Messenger  y el famoso PIN en algún momento fueron las estrellas de las vallas y comerciales publicitarios. De hecho, en Venezuela llegó a tener una altísima cuota de mercado en el segmento de teléfonos inteligentes. Fue utilizado en todo el planeta por la mayoría de las grandes empresas, gobiernos y personalidades por su seguridad, pero a nivel de software y hardware paulatinamente perdió popularidad por lo mismo que le ocurrió a las anteriores: Falta de innovación verdadera, mantenerse atado al pasado y confiar en su posición dominante.

Las tres empresas sucumbieron por las mismas razones y no voy a entrar en hipótesis muy rebuscadas del por qué, pero, desde mi punto de vista, es simple: El ser humano tiende a buscar una zona de confort y una vez que la consigue le cuesta mucho desligarse de ella hasta que tiene el agua al cuello. Lo mismo le ocurre a las empresas. En los tres ejemplos anteriores todas buscaron “reinventarse” cuando ya era muy tarde y poco se podía hacer al respecto.

Con respecto a Apple, percibo que les está ocurriendo lo mismo y este proceso se aceleró drásticamente luego del fallecimiento de su “mente maestra”, Steve Jobs, el responsable verdadero de las ideas que la convirtieron en lo que es actualmente.

¿Cuál fue la verdadera innovación de los de Cupertino el martes pasado? Ninguna. Lo que hicieron fue mejoras en el hardware y software que ya tenían pero sin hacer verdaderos cambios radicales. Le añadieron “cositas nuevas” al iPhone con el 5S, pero al final es un poco más de lo mismo.

En el caso del 5C, todo el mundo pensaba que sacarían un teléfono “low cost” pero no fue así; simplemente sacaron un iPhone 5 de plástico casi al mismo precio que el de alta calidad y con muchas menos prestaciones. Por otro lado, eliminan el 5 para irse dos generaciones atrás y dejar “vivo” el 4S, cuando la lógica indicaba que el orden debía ser el siguiente: Tope de gama, el iPhone 5S; gama media con el iPhone 5 y gama baja el iPhone 5C, pero me parece que tuvieron miedo y decidieron otra cosa, jugada que si sale mal, el futuro los juzgará por ese día.

No dudo que vayan a tener niveles muy altos de ventas, tampoco pienso que en esta oportunidad no veamos las famosas colas al frente de las Apple Stores, pero sí creo que su curva de “amor” ya dejó de subir y va en bajada.

La competencia es feroz, Samsung, HTC e incluso la misma Nokia le están comenzando a jugar una mala pasada a Apple.

A partir del próximo año, cuando se concrete la compra de la división móvil de Nokia por parte de Microsoft, Apple estará luchando con un rival inédito para ellos hasta ahora: una empresa norteamericana de larga data, que hace su propio sistema operativo, que también fabricará su hardware y que encima de todo tiene un músculo financiero capaz de aguantar durante años teniendo pérdidas sólo para meterse en el mercado de Estados Unidos, uno de los pocos donde el iPhone aún es líder en ventas, a como dé lugar.

¿Será Apple la próxima en caer? No lo sé, pero yo más bien preguntaría ¿cuánto tardará Apple en caer?

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