“Henrique Capriles y la última cruzada”, por @NoelValderrama

Noel_Valderrama_Durante los siglos XI y XIII se realizaron expediciones ordenadas por el Papado para liberar los Lugares Santos de la dominación musulmana. Esas campañas militares que tenían como objetivo “cristianizar” territorios controlados por el “mal”, eran denominadas “cruzadas”.

De esas cruzadas, se crearon miles de relatos y muchas leyendas porque derivaron de verdaderas batallas para rescatar al cristianismo, impidiendo que la fe en Jesucristo se desvaneciera o fuera sustituida por la existencia de falsos profetas, postulados por naciones invasoras.

Cruzadas famosas fueron aquellas que se convirtieron en leyenda, como la búsqueda del “Santo Grial”, que era la copa que el propio Jesucristo, tomó en sus manos, mientras celebraba su última cena con los apóstoles. De esas cruzadas, surgió el legendario Rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda, o se creó la leyenda de la figura del Rey Ricardo Corazón de León, quien abandonó su reino para buscar el Santo Grial, mientras la tierra que gobernaba cayó en manos de su primo desalmado, dando paso a las luchas de Robin Hood.

Pero hubo historias ciertas, relatos de hombres que sí estuvieron presentes en esas cruzadas; como la “Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón”, conocida también como la “Orden del Temple”, que fue la unión de los mejores caballeros de la época para combatir y rescatar la Tierra Santa. Los Caballeros Templarios, fueron la orden más fuerte e influyente de su época, formaron parte de las cruzadas y sobrevivieron mucho tiempo después; incluso algunos afirman que aún existen discípulos.

Hoy día, el término “cruzada”, se refiere a toda empresa que se lleva a cabo por un buen fin. Por eso, todos aquellos que emprenden travesías con el objetivo de lograr el bien, se les conoce con el nombre de “cruzados”.

En Venezuela, millones de personas hemos venido ejerciendo, durante 14 largos años, la cruzada de enfrentar la dominación tiránica que se ha querido imponer en esta Tierra Santa. Quienes hemos luchado contra la corrupción, hemos visto morir a amigos por la inseguridad, quedarse sin conseguir harina de maíz o empleo y notar la terrible situación de una sociedad que se desmorona, sabemos muy bien qué significa la palabra “cruzada”. Por ello, el candidato presidencial, Henrique Capriles, ha considerado la campaña que lleva a cabo como una auténtica cruzada.

No sólo es por la lucha para liberarnos de la tiranía, la corrupción, la ineficiencia y la invasión cubana, sino también para liberarnos de la persecución a nuestra fe y a nuestra espiritualidad. Para no olvidar que Jesucristo es uno solo y que lo demás es falso.

Hablamos de una cruzada por la verdad, para desenmascarar a un Gobierno que, teniendo el país con las reservas más grandes de petróleo del planeta, le compra gasolina a Estados Unidos. Una cruzada para señalar que el Gobierno controla el 80% de las plantas de azúcar del país, pero no hay azúcar en toda Venezuela. Una cruzada para denunciar al ineficiente Gobierno que es dueño de las cementeras y de las empresas fabricantes de hierro, pero nadie encuentra ni cemento ni cabillas.

De ahora en adelante, todos quienes nos oponemos a la mentira y manipulación, deberíamos ser llamados “cruzados”. Hombres y mujeres que soportamos 14 años de abuso del Estado, más 100 días de un “heredero” que nos jodió con dos devaluaciones y ahora se llena la boca prometiéndonos un aumento salarial en tres partes, que terminaremos de recibirlo a final de año, haciendo aguas nuestro bolsillo.

No es momento de rendirnos, sólo horas nos separan de convertir esta cruzada en victoria, la calamidad en alegría y la frustración en millones de votos. Dios nos dio una segunda oportunidad, una ocasión para rectificar, avanzar y triunfar. Es el momento de lograr el camino hacia el desarrollo. ¡Es nuestra última cruzada!

@NoelValderrama

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