La enfermera española Teresa Romero vence al ébola

Teresa Romero, la auxiliar de enfermería que se contagió de ébola tras atender al misionero Manuel García Viejo, ha superado el virus tras 16 días ingresada en el Hospital Carlos III de Madrid, según ha informado el equipo médico que la atiende. Ha dado negativo en la última PCR practicada, que se añade a otras tres realizadas en los últimos días que también dieron negativo. «Consideramos que se cumplen los criterios de curación según la OMS», ha señalado José Ramón Arribas, jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Medicina Tropical del complejo La Paz-Carlos III, que ha comparecido acompañado de los doctores Marta Mora, Fernando de la Calle y Marta Arsuaga, de la Unidad de Medicina Tropical.

Arribas calificó la noticia de este nuevo negativo de «extraordinariamente positiva», ya que supone que «se ha controlado la infección», pero advirtió de que «llevará tiempo» el proceso hasta que Teresa Romero recobre el estado de su salud previo al contagio.

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Decenas de periodistas y cámaras de televisión, de medios españoles y extranjeros, han seguido en el salón de actos del hospital Carlos III de Madrid la comparecencia del equipo médico.

La doctora Marta Arsuaga, de la Unidad de Medicina Tropical, ha señalado que las últimas semanas han sido días «duros» y que «poquito a poco» se fue abriendo paso la «esperanza». José Ramón Arribas ha querido destacar también la labor de todo el equipo, desde los empleados de limpieza y celadores, a los enfermeros, farmacéuticos, técnicos de laboratorio y de cuidados intensivos, entre otros.

Otra de las doctoras de la Unidad de Medicina Tropical, Marta Mora, aseguró, al ser preguntada sobre el grado de protección empleados por el personal, que en todo momento, «desde el paciente cero», han estado por encima de las recomendaciones de la OMS y del CDC (Centro para la Prevención y Control de Enfermedades). Aunque causa «disconfort», y causa dificultades en la atención al paciente y a la hora de quitárselo, en ningún momento hay «sensación de inseguridad».

El doctor Arribas admitió que aún se desconoce en qué medida han contribuido a la superación de la enfermedad los distintos tratamientos aplicados. «No sabemos si añaden algo, porque no tenemos grupos de control», explicó. En este sentido, apuntó el gran interés de la comunidad científica en estudiar si el suero de convalecientes puede servir para curar a otros enfermos de ébola, pero señaló que no se sabe el momento adecuado para su extracción y su uso ni cuánto tiempo ha tenido que estar padeciendo la enfermedad.

La paciente ha recibido dos tratamientos experimentales: suero de la hermana Paciencia Melgar y de otra religiosa que había superado el virus y el antiviral Favipiravir. En ambos casos, se trata de tratamientos experimentales, aunque, en el contexto de emergencia sanitaria y ante la falta de medicamentos con eficacia probada, la OMS aprueba su uso. Ahora, la sanitaria tendrá que permanecer ingresada, aunque ya no en aislamiento, para recuperarse de las secuelas del virus.

Teresa Romero formó parte del equipo del Hospital Carlos III de Madrid que atendió al misionero Manuel García Viejo, enfermo de ébola, que fue repatriado a España desde Sierra Leona el 22 de septiembre. La sanitaria accedió a la habitación del paciente en dos ocasiones. La primera, durante su estancia en el hospital para cambiarle un pañal; y la segunda, el 25 de septiembre, para recoger la habitación cuando el religioso ya había fallecido. Al día siguiente se cogió vacaciones y el 27 de septiembre se presentó a las oposiciones de auxiliar de enfermería de la Comunidad de Madrid.

El día de 30 de septiembre comenzó a sentirse mal, con fiebre y astenia. Decidió acudir a su ambulatorio, pero no le comunicó a su doctora de Atención Primaria que había estado en contacto con el ébola, tal y como reveló en una entrevista a un programa de televisión. Cuando los síntomas comenzaron a agravarse, Teresa se puso en contacto con el Hospital Carlos III, pero como la fiebre no era muy alta decidieron que permaneciera en su casa.

Se llegó a temer por su vida

El 6 de octubre, la sanitaria sufrió un empeoramiento y se ordenó su traslado al Hospital de Alcorcón. Tras dar positivo por el virus, esa misma noche fue trasladada al Hospital Carlos III de Madrid para recibir tratamiento. Durante las dos semanas de aislamiento ha recibido suero de supervivientes del ébola y el antiviral Favipiravir. Aunque se llegó a temer por su vida por un fallo multiorgánico, que daño el hígado y los pulmones, finalmente ha superado el virus. Ahora tendrá que recuperarse de las secuelas.

Tras tener constancia del contagio, las autoridades sanitarias iniciaron una investigación para dirimir cómo podía haberse producido, si la sanitaria había estado protegida por el traje en todo momento. Tras días de especulaciones, el miércoles 8 de octubre uno de los médicos que la atendían explicó que la paciente había reconocido que pudo contagiarse al tocarse la cara accidentalmente con los guantes protectores al retirarse el traje. Sin embargo, la portavoz de la familia, Teresa Mesa, aseguró hace unos días que Teresa Romero no recuerda haberse tocado la cara.

El presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado, ha asegurado este martes que «nunca se va a poder saber la causa del contagio de Romero, porque los factores de riesgo han sido muchos y no se han puesto las medidas que establece la ley para minimizarlo».

Un total de 15 personas se encuentran ingresadas en el Hospital Carlos III en observación y 68 están en seguimiento tras haber estado en contacto con la paciente. Todos permanecen asintomáticos.

También se encuentra en el centro su marido, Javier Limón, que no ha mostrado ningún síntoma de la enfermedad y recibirá el alta la semana que viene. Su aislamiento no le impidió iniciar el martes 7 de octubre una campaña en las redes sociales para evitar que sacrificaran a su perro Excálibur, ante el peligro de que se hubiera contagiado. El miércoles 8, entre las protestas de los animalistas, el can fue sacrificado e incinerado. Limón ha prometido justicia para Excálibur. Además, el pasado 19 de octubre difundió una grabación desde el hospital en la que anunciaba que demostrará en los tribunales «la gran chapuza que ha sido la gestión del ébola en España».

Fuente [Abc.es]

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