La OTAN reforzará su ciberdefensa y estudiará cómo dar apoyo a sus socios - LeaNoticias.com

La OTAN reforzará su ciberdefensa y estudiará cómo dar apoyo a sus socios

La OTAN acordó hoy dar un impulso a su estrategia de ciberdefensa, poniendo en marcha antes del otoño equipos de respuesta rápida ante ataques y abriendo la puerta a asistir a sus Estados miembros en esas situaciones, una cuestión que por ahora plantea divergencias entre los aliados.

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Por primera vez, la Alianza Atlántica dedicó hoy una reunión ministerial a la ciberseguridad, un ámbito en el que advierte grandes riesgos para la organización y sus socios.

“Este es un desafío serio y lo estamos tomando en serio”, explicó al término del encuentro mantenido por los titulares de Defensa el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen.

Para responder a esa creciente amenaza, los veintiocho países aliados acordaron hoy tener listos de aquí al mes octubre equipos de respuesta rápida que se puedan ocupar de los ataques contra las redes e infraestructuras de los Estados integrantes de la Alianza.

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Además, encargaron a sus embajadores que preparen un “informe detallado” sobre el tipo de apoyo que la OTAN podría dar a sus socios si estos son blanco de un ataque, con el objetivo de tomar decisiones en el otoño.

Algunos países quieren limitar al mínimo el papel de la Alianza en este campo, al considerar que la ciberseguridad, como otras áreas, debe estar en manos exclusivamente nacionales.

Así, la OTAN deberá decidir si, en caso de ataque, se podrán enviar sus equipos a apoyar a un país o si se debería limitar a coordinar la posible ayuda bilateral de otros socios, sin dedicar las estructuras comunes a ello.

España, entre otros, defendió en la reunión “desarrollar toda la capacidad” a escala nacional y recurrir sólo “en última instancia” a la OTAN, según fuentes del Ministerio de Defensa.

Rasmussen dejó claro que todas las estructuras de la Alianza tienen claro el papel de los Estados en este ámbito, pero subrayó que “los ciberataques no se detienen en las fronteras nacionales” y que por ello las defensas tampoco deben hacerlo.

“Estamos conectados de forma estrecha. Así que un ataque a un aliado, si no se gestiona rápidamente y con eficacia, puede afectarnos a todos”, advirtió el político danés.

Según datos de la Alianza, la organización tuvo que hacer frente el pasado año a más de 2.500 casos de infracción de la ciberseguridad, unos ataques que cada vez son “más comunes, más complejos y más peligrosos”, señaló Rasmussen.

El impulso que la OTAN pretende dar a este ámbito coincide en el tiempo con la tensión desatada entre EEUU y China por supuestas prácticas de ciberespionaje.

El pasado sábado, el secretario de Defensa de EEUU, Chuck Hagel, acusó a Pekín de estar involucrado en varias intrusiones en sistemas de información estadounidenses.

La Casa Blanca ha decretado la ciberseguridad como una prioridad y tiene previsto que el presidente, Barack Obama, aborde el asunto en la próxima cumbre que celebrará con su homólogo chino, Xi Jinping.

Además de la ciberdefensa, los ministros de la OTAN repasaron hoy las capacidades que la Alianza considera que sus países necesitan para poder garantizar la seguridad y que están en entredicho por los ajustes presupuestarios.

Rasmussen instó en rueda de prensa a los Gobiernos a mantener el gasto militar a salvo de recortes demasiado importantes y a cooperar para desarrollar mejores capacidades de forma más barata.

La OTAN centró su mensaje, una vez más, en los aliados europeos, que dependen de EEUU para algunas operaciones, algo que para Rasmussen supone una “carga desproporcionada” sobre Washington.

Los titulares aliados de Defensa cerrarán mañana su reunión en una segunda jornada en la que Afganistán será el tema principal.

El secretario general se mostró hoy confiado en que los ministros avancen en los preparativos de la misión que la OTAN tendrá en el país asiático a partir de 2015 y aprueben el llamado “concepto de operaciones”, que ofrece una guía para que los mandos militares continúen con el diseño de la operación.

Rasmussen subrayó que las cifras de la misión aún tardarán meses en conocerse y dependerán de la situación sobre el terreno.

Varias fuentes sitúan la dotación de la nueva operación -que estará centrada en tareas de formación de las fuerzas afganas y no en el combate- en una horquilla de entre 8.000 y 12.000 efectivos.

Agencia EFE

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