Libia es el nuevo epicentro de las ramas más mortíferas del Estado islámico

A las puertas de Europa, Libia se ha convertido en el nuevo foco yihadista, y preocupa tanto a los europeos como a los países norteafricanos, temerosos de su influencia en los grupos radicales de sus territorios.

“Libia es hoy en día el mayor foco terrorista del mundo”, afirma Mazen Sherif, experto tunecino en temas militares y estratégicos. Al contrario de Irak y de Siria, donde una coalición internacional bombardea al grupo Estado Islámico (EI), su brazo libio tiene vía libre debido al caos en el que está sumido el país, añade.

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Como prueba de su poderío, anteayer la rama libia del EI se atribuyó una serie de atentados en los que murieron al menos 40 personas y otras 40 resultaron heridas en la ciudad de Al Qoba, al este de Libia.

En un comunicado firmado por la rama del EI en Cirenaica (región oriental de Libia), afirman haber realizado los atentados suicidas para “vengar la sangre de nuestros musulmanes en Derna”, un bastión de los yihadistas bombardeado esta semana.

La serie de tres explosiones se produjo en la comisaría local, en una bomba de nafta y cerca de la casa del presidente del parlamento libio, Aguila Salah Isa.

Años después del comienzo de la revuelta contra el régimen deMoamar Kadafi, que dirigió el país con mano de hierro hasta su derrocamiento y muerte en 2011, el rico país petrolero ha quedado a merced de milicias rivales.

La filial libia del grupo EI está asentada en varias ciudades, desde Derna (este) a Sabrata (oeste), pasando por Sirte (centro). Otro grupo yihadista, Ansar al Sharia, está implantado en Bengasi, segunda ciudad del país.

El EI dispone también en Libia de un acceso al mar, en un país que constituye la principal fuente de inmigración irregular hacia las costas europeas, sobre todo a Italia.

“Libia constituye el punto geográfico más cercano a Europa con movimientos yihadistas y el principal lugar de paso para la inmigración clandestina”, explica un diplomático libio en Europa.

“Basta con imaginarse qué pasaría si en cada barco de inmigrantes se colaran uno o dos yihadistas”, añade. “Si estos movimientos consiguen controlar la costa libia -la más larga de un país del norte de África en el Mediterráneo con 1.955 km- será el caos”, advirtió.

Los gobiernos occidentales están asustados con los focos y santuarios que se crean, siguiendo un mismo modelo, cada vez que cae un Estado” y que pueden convertirse en una amenaza para la región y servir de base para “preparar atentados contra Europa”, explica por su parte Arthur Quesnay, experto en Ciencias Políticas de la universidad parisina de la Sorbona.

Los países vecinos también temen a los yihadistas. Egipto, que ya combate a los extremistas en la península del Sinaí, decidió actuar y bombardeó posiciones del EI tras la ejecución de coptos en Libia.

El 15 de febrero, el EI difundió un video de la decapitación de 21 cristianos coptos, en su mayoría egipcios, que había secuestrado.

Las autoridades argelinas también están alarmadas, porque “estos grupos tienen como principal objetivo Argelia, así como Túnez”, afirma Mazen Sherif.

Los países occidentales han descartado la opción militar contra el EI en Libia, al menos por ahora, y prefieren una solución política auspiciada por la ONU. Pero el tiempo juega a favor de los yihadistas.

Fuente [Losandes.com.ar]

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