Mar de Leva: “Toda decisión es positiva”, por @jdsolorzano

28.06.2013_13_jos dionisio solrzanoQuienes trabajen en la estructuración de mensajes políticos y en estrategias de campaña deben comprender, al inicio de sus actividades puntuales, que la mente humana siempre reacciona inspirada por una intencionalidad positiva.

¡Sí, totalmente positiva!, hasta las acciones de violencia son motivadas por una razón meramente positiva; un ser humano, sano y  en sus cabales, jamás atentará contra su propia integridad, por eso, sus decisiones siempre responderán a la necesidad de crear condiciones favorables para él y su ambiente.

Entonces, cuando se elaboran mensajes de campañas, además que estos deben tener consonancia con la imagen y el pensamiento del candidato, de lo contrario estructuraríamos una brecha comunicacional que generaría a su vez en un ruido, éstos tienen que poseer para el elector un sentido positivo, así se esté argumentando sobre temas negativos.

Me explico, cuando el candidato hable, por ejemplo, de los problemas sociales que agobian a la comunidad local, regional o nacional, debe expresarlo con una motivación que sea interpretada como positiva: Lo dice porque quiere ayudarnos, lo asegura porque lo siente así, lo hace o dice por nosotros, de lo contrario la respuesta de la opinión pública no será para nada satisfactoria.

Al recordar que todo proceso de comunicación busca una retroalimentación y que ésta debería ser la esperada por nosotros, es decir, la respuesta deseada, nos percatamos que la forma y el fondo del mensaje debe estar estructurado de tal forma que nos permita infundir los sentimientos más propicios a nuestro fin.

Si el mensajes denota un carácter negativo será rechazado por los interlocutores, esto para nada indica que los discursos de denuncia, fuerza o demás factores son desaconsejables, por el contrario éstos pudieran ser muy efectivos siempre y cuando el qué y el cómo denoten un carácter que sea bien interpretado por los públicos metas.

Quisiese rápidamente esbozar aquí, de forma ejemplarizante, varios casos de reacción positiva:

– Las explosiones sociales, que generalmente poseen una realidad agresiva y destructiva, se efectúan  emanadas de la necesidad del pueblo de defenderse de una realidad social que para ellos ya es insostenible: Es decir su motivación es la PROTECCIÓN, es positiva.

– Tal vez en tu carrera (si eres un profesional de las campañas política) o en tu vida diaria, pudiste presenciar como un colectivo votó en contra de un candidato que había hecho un “buen desempeño”, y por qué lo hicieron, en el caso Español sobre la derrota del PP, al término del gobierno de José María Aznar, por encima de las encuestas, fue porque los españoles catalogaron que con los populares los atentados de terroristas iban a tomar más cuerpo. PROTECCIÓN, una decisión con origen positivo.

Bueno, si la intención del voto es, como en toda acción humana, auspiciada por una intención positiva, entonces, los mensajes del candidato tienen que responder a los valores de amor, protección, superación, crecimiento, felicidad, entre otros elementos, y además deben ser percibidos como auspiciados por sentimientos loables y respetables, de lo contrario no surtirán efecto.

Si un individuo siempre actuará en defensa de su integridad, de su familia, de sus amigos, de su ambiente, la sociedad se moverá igualmente, de allí que siempre veremos en cualquier parte del mundo la unión connacional de enemigos en resguardo de la integridad de la patria, ante por ejemplo una invasión extranjera.

Para concluir el mensaje político debe poseer una finalidad positiva, de lo contrario su resonancia en la opinión pública será escasa, lánguida y desdeñada. ¡Cuidado, recuérdalo, tus electores los mueve el bien así sea en las acciones más duras!

 José Dionisio Solórzano / @jdsolorzano

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