Máxima presión sobrevuela la Fanb - LeaNoticias.com

Máxima presión sobrevuela la Fanb

Más allá de la declaratoria de “alerta” de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) en lo operativo, la presión política llega también desde todos los frentes al componente militar, un actor clave en la historia política de Venezuela.

La Fuerza Armada ha sido tradicionalmente los árbitros de las disputas políticas en Venezuela, y durante los mandatos tanto del fallecido Hugo Chávez como de Nicolás Maduro han expandido su alcance dentro del país.

Los militares fueron mayormente responsables de destituir al dictador Marcos Pérez Jiménez en 1958 y, de acuerdo con la Constitución, no están al servicio de ningún partido político o ideología.

La oposición cree que el reconocimiento de las fuerzas armadas de Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela es fundamental para forzar a Maduro a dejar el poder y consolidar un gobierno de transición.

El presidente de Venezuela funge por ley como comandante en jefe y, por lo tanto, sin ese reconocimiento, la autoproclamación de Guaidó como el presidente legítimo del país es casi totalmente simbólica.

De allí el afanado mensaje del pasado lunes de Donald Trump, quien advirtió a la fuerza armada venezolana que respaldar a Maduro podría tener graves consecuencias. “Lo perderán todo”, manifestó.

La amenaza produjo una respuesta lacónica el martes por parte del ministro de Defensa Vladimir Padrino López, quien acudió a la televisora estatal para decir que el Ejército de Venezuela estaba dispuesto a perderlo todo, incluso la vida, para defender a Maduro.

“Van a tener que pasar por nuestros cadáveres”, declaró.

Con unos 200.000 soldados en sus filas y 1,7 millones de milicianos, las fuerzas armadas de Venezuela no solo controlan el arsenal del país, sino también varios sectores clave de la economía, lo que hace que su respaldo sea crucial.

Aunque Maduro ha perdido la mayoría del apoyo público, los analistas piensan que mientras mantenga el apoyo de los militares, es poco probable que abandone la presidencia.

Y la oposición lo sabe, por eso Juan Guaidó ha propuesto una ley de amnistía para los militares que aminore los costos de salida del Gobierno.

“Ellos simplemente no creen que la amnistía sea una propuesta viable”, dijo a la AP Phil Gunson, analista sénior de Crisis Group, con sede en Caracas. “Muchos piensan que es una trampa”.

Los militares de menor rango padecen la misma escasez de alimentos y los magros ingresos que el resto del país, pero los analistas creen que carecen de organización para montar una rebelión significativa.

Al menos media docena de elementos de mandos medios han prometido su lealtad a Guaidó, pero generalmente no comandan un gran número de tropas o ya se encuentran en el exilio.

“El hecho de que los militares no se hayan movido contra Maduro sugiere que se enfrentan a serias dificultades de coordinación y costos de salida”, indica en su informe LatAm esta semana la firma Torino Economics.

Para Torino, la fuerza armada venezolana enfrenta en este momento un reto importante: ejecutar la decisión del Gobierno de no permitir el ingreso de ayuda humanitaria. “Si los militares continúan obedeciendo a Maduro después de estos eventos, lo tomaríamos como una buena confirmación de la hipótesis de que los costos de salida son muy altos y los mecanismos de coordinación son muy débiles como para respaldar una rebelión militar interna”.

Entretanto, las fuerzas militares venezolanas avanzan en un ambicioso plan de maniobras militares que hace que la bola de cristal de Venezuela siga sin ofrecer imágenes claras.

Aunque la oposición espera que los militares dejen ingresar la ayuda el sábado, tal como Guaidó lo ha pedido, y con ello den un giro a los hechos, la realidad es que es probable que el conflicto se prolongue.

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