Obama prepara la inminente regularización de los “sin papeles”

Barack Obama tiene previsto anunciar este jueves por la noche que ha decidido regularizar por decreto, saltándose al Congreso, la situación de varios millones de inmigrantes ilegales. Se desconocen aún los detalles de la medida, pero se estima que podría afectar a unoscinco millones de personas, casi la mitad de los once millones de «sin papeles» que residen en Estados Unidos, en su inmensa mayoría hispanos. No será propiamente una legalización, sino una renuncia a su expulsión.

barack-obama--644x362

Barack Obama, durante la firma de una ley que beneficia a familias de bajos ingresos, este miércoles en Washington

El presidente ya anunció al día siguiente de las legislativas del 4 de noviembre que afrontaría la reforma inmigratoria pendiente mediante decreto. Lo que ya era una declaración de guerra contra los republicanos, que en esas elecciones acapararon el control del Legislativo, y que constituye ahora el primer intercambio de cañonazos entre el Congreso y la Casa Blanca, en una pugna que durará los dos años de mandato que le quedan a Obama. Dado que la reforma está estancada en el Congreso, donde los republicanos aseguran preferir debatirla por partes y más adelante, la Casa Blanca se adelanta utilizando los poderes especiales del presidente.

Amnistía a los «dreamers»

En junio de 2012, también por decreto, Obama ya ordenó no expulsar del país a los menores de 30 años que hubieran entrado ilegalmente traídos por sus padres. Eso dio amnistía a 1,7 millones de jóvenes, conocidos como «dreamers» (soñadores) por las siglas de una ley que iba a legalizar su situación, pero que el Congreso no ha sacado adelante. Ahora se propone ampliar esa excepción a sus padres.

Claro que Obama había expresado sus dudas sobre la legalidad de esa ampliación. «El problema es que soy el presidente de Estados Unidos, no el emperador de Estados Unidos. Mi trabajo es ejecutar las leyes que son aprobadas», dijo en febrero de 2013, reconociendo su mala conciencia con la herramienta del decreto («executive order») que tanto le criticó a George Bush cuando era senador.

En septiembre de 2013, ante la audiencia hispana de Telemundo, se negó a considerar una ampliación de la excepción ya hecha para los «dreamers». «Si comenzamos a ensanchar eso, esencialmente lo que estaré es ignorando la ley de un modo que creo que sería difícil de defender legalmente. Así que eso no es una opción», zanjó.

Fuente [Abc.es]

Contenido Relacionado