Pablo Casado analiza retirar su apoyo a otra prórroga del estado de alarma

Pablo Casado está sondeando a la cúpula empresarial del país de cara a la decisiva votación en el Congreso de la próxima semana en la que Pedro Sánchez se juega una nueva prórroga del estado de alarma. El presidente del PP ha establecido contacto con estos poderes financieros con el objetivo de explorar su punto de vista acerca de la posición que tendrán que tomar los 89 diputados populares coincidiendo con un momento decisivo para la economía del país. En Génova no tienen aún claro la postura final y acusan al Gobierno de “continua improvisación” de cara al decreto de desescalada que comienza el 11 de mayo.

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Hasta ahora el PP ha votado ‘sí’ a todos los decretos del estado de alarma que ha aprobado el consejo de ministros. Lo ha hecho a pesar de las duras críticas escuchadas desde la tribuna por parte de la portavoz socialista, Adriana Lastra, tildando a Casado de desleal, y de las posturas tan alejadas que mantienen ambos partidos respecto a la Mesa de Reconstrucción creada en la Cámara Baja. Pero la votación de la próxima semana es crucial y Sánchez está en manos de Casado de cara a la cuarta prórroga. Si la oposición la tumba se acaba el estado de alarma. En este escenario Ciudadanos celebra estos días su V Asamblea, un cónclave que le podría distanciar del PSOE; ERC ya preguntó el miércoles a los socialistas cuánto les importa la legislatura, lo que les sitúa al borde del no; y el PNV es especialmente crítico con Moncloa.

Las conversaciones de Casado con los poderes económicos han sido varias, según confirman fuentes tanto empresariales como del PP, a La Información. Ha hablado con presidentes y consejeros delegados del Ibex 35. También con la CEOE, con Foment del Treball, con Cepyme, con autónomos, con el Círculo de Empresarios, con el Instituto de la Empresa Familiar… Desde Génova destacan que las conversaciones han sido múltiples con todos los sectores y patronales. Definen la relación de los empresarios con el líder del PP como “fluida“.

En estos contactos Casado ha llegado a explorar la posibilidad de abandonar a Sánchez en la votación de la próxima semana y pasarse a la abstención. Sería una derrota parlamentaria de gran relevancia para el Gobierno, pero también podría acarrear problemas políticos para el PP. Es eso lo que está calibrando Génova. ¿Votar junto a Vox y algunas fuerzas nacionalistas o apoyar, de nuevo, al Gobierno a cambio de nada?

En las mismas conversaciones entre Casado y los empresarios, Génova ha evaluado ese escenario y calibrado el apoyo entre los agentes económicos que tendría el voto abstencionista o negativo del PP al inminente decreto. Es decir, si la dirección nacional encontraría apoyo empresarial para poder justificar su posición contraria al Gobierno. También ha sondeado a barones populares, según fuentes del partido, que son, en general, de la opinión de continuar apoyando al Gobierno en esta situación excepcional.

El Ibex se ha posicionado en público de manera tímida sobre las decisiones que está tomando el Gobierno. El último en hablar ha sido Jaime Guardiola, CEO del Sabadell, que este jueves pidió frenar las críticas hacia los banqueros. Ana Botín, presidenta del Santander, solicitó hace ya unas semanas al Gobierno acelerar la vuelta al trabajo, algo que ya se ha concretado en el plan de desescalada. La CEOE, sin embargo, sí ha sido más contundente y ahora su principal batalla está en lograr una flexibilización de los ERTE para conseguir que, los de fuerza mayor, puedan prolongarse más allá del final del estado de alarma. El Ejecutivo lo está estudiando.

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