Presidenta Rousseff pide "comprensión" y los brasileños le responden con un ensordecedor cacerolazo - LeaNoticias.com

Presidenta Rousseff pide “comprensión” y los brasileños le responden con un ensordecedor cacerolazo

A la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, le salió el tiro por la culata su intención de dirigirse al país para recabar el apoyo de los brasileños a su gestión, en medio del escándalo de la petrolera Petrobras. Mientras Rousseff pronunciaba un discurso por televisión, con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, los brasileños le respondieron a lo largo de todo el país con un ensordecedor cacerolazo, que duró los 16 minutos de su discurso.

Organizada a través de las redes sociales el domingo en la tarde, la protesta se repitió en los estados de São Paulo, Río de Janeiro, Santa Catarina, Brasilia y Belo Horizonte, ciudad natal de Rousseff, así como en otras localidades del norte del país. Bajo insultos y gritos de «Fuera Dilma», millones de brasileños encendían y apagaban las luces de sus casas, golpeaban cacerolas y tocaban la bocina por las vías de las principales capitales del país, que terminaron a las 9 de la noche, hora de Brasilia. Los manifestantes colocaron centenares de vídeos de la protesta en las redes sociales.

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Esta ha sido la respuesta al primer discurso de Rousseff después que se conociera la lista de los 49 políticos supuestamente involucrados en el gigantesco escándalo de corrupción de la petrolera estatal Petrobras, una empresa que está en el ojo del huracán desde hace ya un año. La lista cita indirectamente a la mandataria -que se habría beneficiado con recursos para su campaña de 2010, además de algunos de sus exministros más importantes- y a sus aliados en la presidencia de la Cámara y del Senado.

La presidenta les pide paciencia y coraje para afrontar la corrupción

Rousseff -que grabó el discurso el jueves, antes de la difusión de la lista- pedía a la población «paciencia y coraje» para afrontar la corrupción. Mencionó brevemente el escándalo de Petrobras -conocido como «Lava Jato» (lavado a chorro)-, dijo que su Gobierno estaba teniendo el «coraje» de someter a los corruptos ante la Justicia y que había ordenado una investigación amplia sobre este escándalo, que calificó de «lamentable».

Rousseff también pidió paciencia con los ajustes, necesarios para afrontar la crisis económica, con subidas en la inflación y en el dólar, y bajadas en la Bolsa y en el crecimiento, que está estancado y amenaza con caer. La presidenta dijo que los informativos confunden más que aclaran y consideró injustas las críticas que ha recibido por el ajuste fiscal. Dilma Rousseff afirmó que la «carga negativa» que fue absorbida por el Gobierno ahora lo será «por todos los sectores de la sociedad». La mandataria, que nombró como nuevo ministro de Economía a Joaquim Levy, un nombre bien considerado por el mercado, prometió una reacción macroeconómica ya en el segundo semestre.

«Usted tiene todo el derecho de irritarse y preocuparse, pero le pido paciencia y comprensión, porque esta situación es pasajera. Brasil tiene todas las condiciones de vencer estos problemas temporales. Y esta victoria será aún más rápida si todos nos unimos en este enfrentamiento. Les pido que nos unamos y que confíen en la gestión del Gobierno y del Congreso en este proceso», enfatizó la presidenta. Las palabras, sin embargo, cayeron en saco roto mientras sus interlocutores protestaban, cansados también de otros problemas, como la crisis hídrica, que ya se vive en varias ciudades y otraenergética, que puede empeorar si no llegan las inversiones.

Dilma Rousseff, que comenzó su segundo mandato el pasado enero, fue reelegida por una pequeña ventaja tras una de las campañas más difíciles para el Partido de los Trabajadores (PT). Ya lleva 12 años en el poder. Exministra de Minas y Energía, responsable de Petrobras y del diseño de los planes de inversión durante los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva, Rousseff es cada vez más señalada como la responsable de los malos rumbos de la economía y de los problemas que afronta Brasil. La dimensión del escándalo de Petrobras también ha afectado a su imagen, sobre todo a su honestidad.

Caída de veinte puntos

Su popularidad ha caído más de 20 puntos en menos de tres meses, pasando del 42% en diciembre al 23% en febrero, el peor resultado de un mandatario brasileño desde 1999, en el segundo mandato de Fernando Henrique Cardoso. La encuesta de Datafolha, difundida a principios de febrero, mostraba que un 46% de los brasileños considera que Rousseff mintió durante la campaña electoral que la llevó a la reelección, y el 47% cree que es deshonesta. Sobre el escándalo de corrupción de Petrobras, un 77% considera que Rousseff conocía el desvío de fondos, mientras que sólo un 14% cree que lo desconocía. Esta protesta es una pésima señal para un mandato que acaba de comenzar y que puede recibir peores datos en los próximos sondeos.

Fuente [Abc.es]

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