Riesgo de morir súbitamente aumenta en bebés que duermen con sus padres

Que un bebé duerma con sus padres tiene mayores consecuencias que las de tipo psicológico o emocional; también influye en su esperanza de vida. Según un estudio, los bebés que duermen en la misma cama que sus padres tienen un riesgo cinco veces mayor de síndrome de muerte súbita del lactante.

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Es la conclusión de un estudio que ha dirigido el profesor Bob Carpenter, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (Reino Unido), combinando los datos individuales publicados en Europa, Asia y Australia, incluyendo información sobre 1.472 casos de síndrome de muerte súbita del lactante.

Mientras que la tasa de síndrome de muerte súbita del lactante ha descendido de forma pronunciada tras aconsejar a los padres que coloquen a los bebés boca arriba para dormir (decúbito supino), este síndrome sigue siendo la principal causa de muerte infantil en el periodo posneonatal (28 días del primer año de vida) en los países desarrollados.

El estudio –publicado en la edición digital de BMJ Open– revela que uno o ambos padres del 22,2% de los niños que murieron de síndrome de muerte súbita del lactante había estado durmiendo con su hijo en el momento de la muerte, mientras que el 9,6% de los progenitores en el grupo de control se había despertado por la mañana en la misma cama que su recién nacido.

Se habría evitado el 88% de muertes súbitas

Los autores de este análisis estiman que alrededor del 88% de las muertes súbitas al compartir la cama con los bebés no se habría producido si no se hubiera dormido con él. Sus resultados muestran que incluso cuando ninguno de los padres fumaba y el bebé tenía menos de 3 meses de edad, alimentado con leche materna y la madre no bebía ni tomaba drogas, el riesgo de muerte súbita fue cinco veces mayor que si el recién nacido dormía en una cuna junto a la cama de sus padres.

El riesgo de muerte súbita al compartir la cama con el bebé disminuye a medida que el niño crece, pero si uno de los padres era fumador o la madre había bebido alcohol (dos o más unidades en las últimas 24 horas) o consumido drogas ilegales, incluido el cannabis, en alguna ocasión desde que nació el niño, el riesgo es mucho mayor.

“No sugerimos que los bebés no deben ser llevados a la cama de los padres para su confort y alimentación. Esto se ha investigado en estudios anteriores y no se ha encontrado que sea un factor de riesgo, siempre que el niño sea devuelto a su propia cuna para dormir”, concluyen los investigadores.

Durante los últimos 10 años, ha habido un marcado aumento en la práctica de compartir la cama. Algunos países, como Países Bajos y Estados Unidos aconsejan a los padres no dormir en la misma cama que los niños de menos de tres meses de edad, mientras que otros, como Reino Unido y Australia, recomiendan sólo a algunos progenitores que no compartan la cama con sus bebés, entre ellos los fumadores y los que han estado bebiendo alcohol o consumiendo drogas.

Europa Press

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