"¿Un líder diferente?", por @AstridSP79 - LeaNoticias.com

“¿Un líder diferente?”, por @AstridSP79

astrid silvestriHabía una vez un pelotero cuyos jonrones honraban a un país. Este beisbolero era noticia internacional con una trayectoria que generaba orgullo entre quienes lo creíamos cercano a ese uniforme que usaba. Los orientales nos jactábamos por ser representados por tan especial personaje. El ídolo de muchos, el ejemplo de otros.

Hoy, esa imagen se desmorona, poco a poco. A ese ejemplar que decidió vestir el uniforme de la política, se le está haciendo realidad, eso de convertirse en “un líder diferente“. Está demostrando no ser ni la sombra de aquella figura emblemática que algunos querían imitar.

Cuando empiezas a creer que lo aprendido en un campo de béisbol funciona igual en la conducción de un Municipio, empiezas a demostrar que estas equivocado. Una ciudad no se dirige a fuerza de “batazos”, o mejor dicho, a fuerza de patadas de caballo.

Esto no es un juego, es una realidad, que sin importar represión alguna, a caballo o a puñetazos no se ocultará. Tomar como enemigos a unos muchachos que sólo querían colocar unas cruces a orillas de una playa, en la que no se baña nadie porque tiene años contaminada (incluyendo los años de revolución), es una muestra de lo lejos que se está de comprender la realidad. Estos estudiantes ni cerraban calles, ni guarimbeaban. No violaban ninguna ley. Sólo expresaban, a su forma, una idea tan cruda como la lamentable paliza que les dieron.

Mientras un grupo de uniformados se encargaba de echarle encima unos caballos a unos jóvenes y maltrataban a quienes no cometían ningún acto de violencia, el líder diferente, organizaba las carrozas en la misma avenida que dejó repleta de basura hasta dos días después de desfilar.

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En la noche, como siempre de noche, entre las sombras, por un lado, se reprimía de la forma más violenta y se condenaban los vítores y cacerolazos de quienes bajaron de mi gran Pozuelos a demostrar sólo con pitos y banderas, que tampoco están de acuerdo con la conducción ni del país ni de su parroquia.

Por el otro, se gritaba Carnaval y se bailaba calipso, como si no importara más nada, como si se pudieran cambiar las consignas por el steel band. Como si no importaran las muertes de todos los venezolanos que han caído durante las manifestaciones y se le diera prioridad al derroche municipal, por encima de las carencias de los barrios y urbanizaciones de Puerto La Cruz.

¿Es este el mensaje de quien fue traído al poder con votos y esperanza? Esperemos que no. Sería injusto para quienes lo tomaron como su opción para cambiar el destino de una ciudad abandonada.
Cambiar de uniforme, no significa cambiar de personalidad.

No se debe cometer en lo local, el mismo error nacional: Creer que sólo existen seguidores y subestimar a los adversarios. El que está en contra no puede ser callado por expresarse y menos, debe ser tomado como el enemigo al que se debe destruir. No es esta, la forma de mostrar cómo se puede ser “un líder diferente”

Astrid Silvestri / @ASTRIDSP79

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