“100 Días… y ¿Qué más?”, por @Astridsp79

astrid silvestriEl 8 de Diciembre fue la última fecha en la que desde el punto de vista electoral se decidió el rumbo que tomarían los municipios al elegir a los integrantes de las Cámaras y a los mandatarios que regirían las jurisdicciones.

En Anzoátegui, el mapa se tiñó de rojo. Una baja votación para las candidaturas de la Unidad le dio el triunfo a nuevas caras que no salieron del consenso del pueblo sino de un dedo, el mismo que se ha ejercido en los últimos años: el dedo presidencial.

Hoy, ya se han cumplido poco más de 100 días desde ese entonces y no queda más que revisar y analizar qué han hecho por nuestras ciudades estos alcaldes que llenaron de promesas sus campañas y esperanzaron a muchas comunidades.

Sotillo, por ejemplo, no mostraba su mejor cara en el 2013 y luego de cuatro años de castigo con una gestión tan cuestionada por los vecinos como por los mismos dirigentes del partido de gobierno, no ha cambiado.

Muchos sectores continúan bajo la sombra de la basura y la contaminación, por lo mismo de siempre: no hay una política direccionada a resolver uno de los más grandes problemas que tiene el hasta hace 30 años conocido como el municipio turístico.

Y fue, precisamente, parte de este antiguo remoquete lo que se vendió durante la campaña: A Puerto La Cruz se le devolvería el brillo para convertirlo otra vez en la punta de lanza del turismo y en una ciudad atractiva para el que viene de afuera.

Quienes viajaron recientemente durante el asueto no encontraron una cara diferente, porque mientras haya basura y las calles y avenidas no estén asfaltadas, no habrá elogio alguno que compre esa vaga idea que aún no se ha materializado.

A Sotillo hay que revisarle las prioridades. Se aplaude el interés en cambiar la infraestructura de sedes de importantes instituciones dependientes e incluso de la misma alcaldía, pero mientras se cae en este plano, hay barriadas no sólo cochinas sino teñidas de un rojo que no es el político, precisamente. La falta de un patrullaje oportuno no ha bajado la inseguridad.

Mientras en la gestión se ocupan de remozar sus edificaciones, hay cientos de vías en las que caen a diario desde transportistas hasta el portocruzano común que sale a ganarse la vida y sólo pide, al menos, unas calles más decentes.

Ni hablar de las zonas rurales, las zonas altas del municipio, las grandes abandonadas en estos 100 días. Aún sigue sin plantearse un proyecto concreto que ayude a calmar las necesidades de agua que tienen estas comunidades a las que se les ha vuelto un calvario tenerla en sus casas y no hay gobierno que resuelva.

Cuando se gana, se triunfa con una mayoría que creyó en el proyecto, en la palabra empeñada. En tres meses no puedes hacerlo todo, pero es necesario demostrar que valió la pena el voto, la confianza.

Más allá de una visión política contraria a una gestión, basta ver alrededor para hacerse eco de la realidad. Puerto La Cruz sigue sucia, las calles siguen rotas, los malandros están sueltos y la gente sigue esperando… ¿cuánto? ¿100 días más?

Astrid Silvestri / @ASTRIDSP79

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