Candelariazos: “¡Arriba los precios! ¡Abajo los sueldos!”, por @BarretoSira

Antonio Barreto Sira @BarretoSiraEn la administración de Nicolás Maduro los sueldos y salarios de los venezolanos se han venido a pique, aún con más violencia que con su antecesor.

Hoy estamos viviendo con menos dinero, sólo podemos comprar escasos productos, mientras que los recursos de las familias venezolanas se esfuman con la adquisición de tres o cuatro artículos.

Pareciera que el lema de quienes están dirigiendo los destinos de la nación es: ¡Arriba los precios! ¡Abajo los sueldos! Porque en los últimos tiempos los ingresos de los trabajadores venezolanos se diluyen con una cuarta del mercado que se hacía en la antigüedad.

Mientras que los enchufados poseen sus refrigeradores rebosantes de comida, en los hogares de la inmensa mayoría de la población las carencias son cada vez notorias.

El desabastecimiento por un lado y el alto costo de la vida son las dos herramientas que emplea el madurismo para cercenarle el futuro a los venezolanos que desfallecen por la falta de una alimentación adecuada.

La miseria madurista se observa, además, por la carencia de productividad de nuestros campos, porque mediante la nacionalización y expropiaciones destruyeron el aparato productivo nacional y en este momento casi nadie trabaja el campo y los pocos valientes que están bregando en las zonas agrícolas y pecuarias no consiguen apoyo del Estado ni siquiera en el acondicionamiento de las vías de comunicación.

El hambre se apodera de más casas de venezolanos, mientras los recursos petroleros de todos nosotros son utilizando para mantener la diplomacia del billetazo y la hegemonía política del internacionalismo petrolero, sin importarles nada lo que sufren los padres de familia para darle de comer a sus hijos.

Los recientes anuncios del aumento de artículos de limpieza y aseo personal es parte de la política hambreadora de un régimen que no le interesa lo que le ocurra al pueblo en los sectores populares.

Ellos solo se acuerdan de los campesinos, trabajadores, desempleados, amas de casa, cuando tratan de engañar a la población creando la división entre pobres y ricos, ocultando que en este momento los únicos que en verdad hacen y deshacen gastándose miles de millones son ellos, los que están en la cúpula del régimen.

Abajo, en todos los sectores populares y de clase media, son los venezolanos de a pie los que pagan las consecuencias de los errores en la política económica de un mandatario que no pega una en ninguna de las áreas de importancia nacional.

Y nos seguimos preguntando ¿dónde están los reales? ¿Qué ha pasado con la enorme cantidad de recursos que han entrado a la nación? Se los acabaron dejando a nuestra gente más pobre que nunca.

Este régimen no tiene perdón del pueblo ni de la historia, despilfarraron millones de dólares que hoy hacen falta para comprar los equipos de atención médica especializada para los pacientes de cáncer, recursos que necesitamos para acondicionar las carreteras, para abrir nuevas vías, para repotenciar la economía y para que nuestros trabajadores ganen más y vivan mejor.

Ojalá que pronto digamos ¡Arriba los salarios! ¡Abajo los precios!

Por Antonio Barreto Sira

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