Crece el misterio de la nube gigante sobre Marte

El misterio de la nube gigante de Marte, de unos 500 km de extensión y descubierta a 250 km de altura sobre la superficie del Planeta rojo, sigue suscitando un sin fin de interrogantes. El impresionante fenómeno fue observado por primera vez por astrónomos aficionados en marzo de 2012 y descrito por investigadores españoles en la revista Nature hace tan solo unas semanas. Ahora, los científicos presentan nuevas conclusiones, pero las preguntas aún superan a las respuestas.

«Exploramos tentativamente dos escenarios que podrían ayudar a explicar el fenómeno observado: una nube de CO2 o H2O condensado, o incluso polvo, y una aurora. Después de elaborar los detalles de estas dos hipótesis, llegamos a la conclusión de que ninguno proporcionó una respuesta plenamente satisfactoria», señala Antonio García Muñoz, del Centro Europeo de Investigaciones Espaciales y Tecnología de la ESA (ESTEC), co-autor del artículo que informa de los resultados en la revista Nature. «Por lo tanto, consideramos que la verdadera naturaleza del fenómeno es todavía una cuestión abierta», admite a astrowatch.net.

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En marzo y abril de 2012, los astrónomos aficionados de todo el mundo equipados con sus telescopios de alta resolución y cámaras aprovecharon que Marte se movió más cerca de la Tierra para obtener imágenes detalladas del planeta. Se llevaron una sorpresa cuando vieron la presencia de un alto penacho en el borde del disco emergente durante el amanecer marciano.

«Lo observaron por primera vez en marzo de 2012 durante unos 10 días. La columnas de nubes desaparecieron a finales del mes. Entonces, aparecieron de nuevo el 6 de abril y fueron vistos 10 días adicionales. Fueron observadas por casi 20 astrónomos aficionados de varios sitios en el mundo, cada uno de ellos con su propio equipo – telescopios y varios filtros de color», revela Muñoz. «El penacho apareció a mediodía, pero no a medianoche. Esto sugiere fuertemente la variabilidad en escalas de tiempo de horas. Además, la estructura de la columna cambió de día a día».

Las columnas fueron vistas en una longitud de unos 195 grados oeste, y una latitud de unos -45 grados (en Terra Cimmeria), extendida alrededor de 500 a 1.000 km en ambas direcciones norte-sur y este-oeste. La variabilidad en el día a día indica una rápida evolución en menos de 10 horas y un comportamiento cíclico.

Emisiones de auroras

Los investigadores informan en el estudio que utilizaron mediciones fotométricas para explorar dos posibles escenarios e investigar su naturaleza. Para partículas que reflejan la radiación solar, las nubes de CO2-hielo o partículas H2O-hielo con un radio efectivo de 0,1 micrómetros son favorecidas sobre el polvo. Alternativamente, el penacho podría surgir de emisiones de auroras, de brillo más de 1.000 veces el de una aurora de la Tierra, sobre una región con una fuerte anomalía magnética donde previamente se han detectado estos fenómenos lumínicos. Subrayan el hecho de que ambas explicaciones desafían nuestra comprensión actual de la atmósfera superior de Marte.

También fue sorprendente observar tales fenómenos en el Planeta Rojo. «Fue inesperado, porque a 200 kilómetros, la atmósfera es muy delgada – es decir, la densidad atmosférica es muy baja – y la gama de procesos físicos y químicos que pueden ocurrir en esas condiciones es limitada», señaló Muñoz.

Ninguna nave espacial que orbita Marte vio el fenómeno debido a sus geometrías de visión y condiciones de iluminación en el momento. «Las naves espaciales tienen que estar en el lugar correcto en el momento adecuado para observar fenómenos locales. No pareció ser el caso para el evento de 2012», dice Muñoz.

«Para profundizar en el fenómeno, sería genial tener nuevas observaciones realizadas con diversas técnicas. Esperemos que, si un fenómeno similar se reporta en el futuro, habrá una respuesta comunitaria más rápida, posiblemente utilizando grandes telescopios en tierra o incluso en el espacio», añade.

Fuente [Abc.es]

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