Lo boxeadores mexicanos de ayer que no tienen igual

El boxeo, junto con la lucha, es uno de los deportes más antiguos que existen. Se tiene registro de que los primeros combates tuvieron lugar tres mil años antes de Cristo en Egipto y Grecia, principalmente.

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En la era moderna, Inglaterra se convirtió en el país pionero en practicarlo. Las primeras normas para de esta disciplina surgieron en 1743, aunque las reglas que conocemos, actualmente, fueron obra del marqués de Queensbury, instauradas en 1889, volviéndose obligatorio el uso de los guantes.

Deportes.hoy.com señala que Miguel Ángel Febles fue el primer mexicano en convertirse en boxeador profesional. Luego de radicar muchos años en Cuba, en donde fue entrenado por el chileno John Budinich, regresó a su país, en 1915, para emprender su carrera y formar a jóvenes interesados en practicar este deporte.

A partir de ese momento, el box se convertiría en uno de los deportes y atracciones más populares a nivel nacional. De los años 30 a los 80 hubo una gran producción de boxeadores que han quedado inmortalizado como los mejores, figuras que en la actualidad se pretenden igualar, aunque la tarea se ve complicada. En De10.mx hacemos un listado con 10 figuras mexicanas del boxeo de ayer y hoy.

Las figuras de antaño

1. Raúl Macías. Aunque nació en León, Guanajuato, de muy niño se mudó al Distrito Federal y fue en Tepito en donde descubrió su gusto por el boxeo. “El Ratón” marcó época en los años 50. Su éxito se basó en la rapidez que desarrolló con sus puños, pues sólo así podía superar a rivales de estatura y pesos superiores a los de él. En total, sumó 43 combates: 41 victorias, 25 de ellas por nocaut, por sólo dos derrotas.

Debutó con tan sólo 19 años de edad y se retiró siendo muy joven, a los 25. En poco tiempo se consolidó como uno de los máximos ídolos del pueblo mexicano, emulando lo hecho por Pedro Infante, gracias a su buen desempeño arriba del ring y sobretodo, por su fervor a la virgen de Guadalupe.

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2. Carlos Zárate. Otro boxeador surgido de Tepito fue Carlos Zárate. “El Cañas”, como fue apodado; nació en mayo de 1951 y debutó como boxeador profesional en 1970; posee el récord de haber conseguido más de 20 victorias por KO de manera consecutiva. En total, peleó 70 veces y registró 66 triunfos y 4 derrotas.

Es considerado uno de los mejores pesos gallo a nivel mundial. Se retiró de manera definitiva en 1988 y a partir de ese momento, vivió épocas difíciles pues se vio envuelto en la adicción a las drogas, problema que ha superado por completo. En la actualidad se dedica a formar a jóvenes en esta disciplina.

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3. Julio César Chávez. El sonorense es considerado por muchos como el mejor pugilista que ha dado México. Debutó en el terreno profesional el 5 de febrero de 1980, en donde derrotó por nocaut en el sexto round a Andrés Félix. Chávez poseía un gran poder en los puños, era agresivo a la hora de atacar y su resistencia y potencia física lo hacía invensible.

En total registró 115 peleas, 107 victorias, 86 por nocaut, seis derrotas y dos empates. Es poseedor de tres títulos mundiales, al ser campeón de los pesos Superpluma, Ligero y Superligero. El llamado “César del boxeo”, a pesar de los escándalos en los que se vio envuelto, sigue siendo un ícono del boxeo a nivel mundial y uno de los grandes ídolos de los aficionados mexicanos.

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4. Rubén Olivares. El capitalino ingresó al box profesional con tan sólo 17 años y con el pie derecho, noqueando en el primer round a Freddy García. Obtuvo campeonatos mundiales en dos categorías, en la de peso gallo y peso pluma, lo que hizo que no hubiera mejor boxeador que él en la década de los 70.

El registro de “El Púas” es de 104 combates, 88 victorias, 77 por nocaut, 13 derrotas y tres empates. El gancho al hígado con la izquierda era su mejor pegada. Fue tan popular que llegó a participar en varias películas. Hoy es miembro del Salón Internacional de la Fama del Boxeo.

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5. José Guadalupe Pintor. La carrera profesional de “El Indio de Cuajimalpa” inició en 1974 como peso gallo, categoría en la que conquisto el título mundial en dos ocasiones. Posteriormente, se convirtió en peso supergallo, en donde también obtuvo dos cinturones. Peleó oficialmente en 72 ocasiones, ganando 56 de estas, 14 las perdió y empató dos.

Entabló una mítica rivalidad con Carlos Zárate y en 1980 vivió una de las experiencias más amargas que marca la vida de cualquier peleador: el galés Johnny Owen moriría tras enfrentar al mexicano, a consecuencia de los golpes recibidos. Ahora, se dedica a entrenar a jóvenes promesas, en la Ciudad de México.

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Las figuras actuales

1. Saúl Álvarez. A sus 21 años es, quizá en la actualidad, el boxeador más popular que ha dado México en los últimos años. Debutó hace seis años, en octubre de 2005, demostrando que posee un estilo ortodoxo.

Hasta el momento, lleva 40 peleas, 39 ganadas, 29 de ellas por nocaout, un empate y hasta ahora, no ha conocido el fracaso. Posee el título welter otorgado por la Federación Norteamericana de Boxeo (NABF), por la Fedecentro y el del CMB, el cual ha defendido con éxito en tres ocasiones.

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2. Julio César Chávez Jr. El hijo de la gran leyenda del boxeo mexicano debutó como profesional en el 2003, con 17 años de edad. El de Culiacán suma 46 combates, de los cuales ha sacado el triunfo en 44 ocasiones, 31 por nocaut, un empate y cero derrotas.

Se hizo del título de pesos medio del CMB apenas en junio de 2011, cuando derrotó al ex campeón de la categoría, Sebastian Zbik.

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3. Antonio Margarito. Este hombre de Tijuana, Baja California, encontró en el boxeo una poderosa fuente de dinero. Debido a que la situación en su casa era económicamente difícil, comenzó a entrenar siendo muy niño y debutó a nivel profesional con tan sólo 15 años de edad.

Tiene en total 47 combates disputados y de ellos, 38 han sido triunfos y los otros ocho derrotas. Ha sido campeón del peso welter por parte de la OMB, la FIB y la AMB. Cuando se encontraba en un buen momento, se vio envuelto en un escándalo, en donde se le acusó de utilizar sustancias especiales en el vendaje, recibiendo un castigo de un año sin actividad. Ha forjado una rivalidad con Miguel Ángel Cotto y ya enfrentó a Manny Pacquiao sin éxito.

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4. Jorge Arce. El de Los Mochis, Sinaloa, también debutó en el boxeo profesional siendo prácticamente un niño, con tan sólo 16 años y tres años después, llegaría su primer título mundial como peso mosca, al vencer a Juan Domingo Córdoba. “El Travieso” es el único boxeador mexicano que ha conseguido coronarse en cinco categorías distintas (minimosca, mosca, supermosca, gallo y supergallo).

Su récord es de 67 peleas y de éstas, 59 son victorias, 45 vía KO, dos empates y 6 derrotas. Su carisma sobresale de su golpeo y la participación en reality shows y otros programas han construido su popularidad.

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5. Fernando Montiel. En determinado momento, “El Ko-chulito” se encontraba dentro del top 10 de los mejores libra por libra. Montiel apareció en la escena boxística en 1996, con 16 años de edad y muy pronto comenzó a destacar por su agilidad y rapidez con los puños, así como por sus buenos reflejos y la capacidad para mantener el ritmo en las peleas.

Montiel ha peleado en 52 ocasiones, obteniendo 46 victorias, 36 de ellas por la vía rápida, 2 empates y 4 derrotas.

Los aficionados al pugilismo y público general, debido a los últimos sucesos que rodean a este deporte, afirman muy convencidos de que el boxeo de antaño era mejor al que existe en la actualidad. El sabor de aquel espectáculo no es el mismo que dejaba hace unos años y hoy, pareciera que el espíritu deportivo ha quedado atrás. ¿Por qué sucederá esto?.

En De10.mx nos dimos a la tarea de recopilar 10 puntos por los cuales la gente pudiera tener dicha percepción. Estos son:

1. El box se ha convertido en un producto de mercadotecnia. Al igual que otros deportistas, los boxeadores, hoy en día, se han convertido en un producto de intercambio y venta. Muchas empresas apuestan por un pugilista para utilizarlo como imagen, olvidándose de cualquier otra cosa que no sea la obtención de recursos gracias a esa personalidad que, quizá, no sea tan hábil con los puños pero que ellos mismos se encargan de engrandecer.

2. Apuestas estratosféricas. No era un secreto que en la última pelea entre Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao, las apuestas serían pagadas 8 a 1 a favor del mexicano. Hay tanto dinero en juego que finalmente, son las papeletas las que ahora rigen los resultados de los combates.

3. Los boxeadores antes peleaban por amor al arte. Sin duda, este deporte siempre ha sido popular en nuestro país; sin embargo, los de antes se subían al ring movidos por el amor al arte y no todos tenían la capacidad de salir airosos, siendo el máximo anhelo convertirse en un ídolo similar a la figura de Pedro Infante. Hoy, cualquiera puede hacerlo con tal de ganar un buen dinero, sólo basta de hacerse de un buen promotor, dejando el querer ser admirado en segundo plano.

4. El control e intereses de la CMB y la OMB. En un principio, estas empresas no figuraban en el panorama. En los últimos años se han convertido en los amos y reyes de este deporte y en su interior, existen muchos intereses y muchos alzan la voz de que finalmente, tanto la CMB como la OMB son quienes tienen la última palabra en la mesa de los jueces, creando así una red de corrupción, a tal grado que los mexicanos han dejado de pelear en su país los títulos importantes, siendo Estados Unidos el paraíso ideal para este tipo de combates.

5. Exceso de campeonatos. El que existan cinco organismos reguladores de este deporte nos da como resultado la existencia de varios campeonatos, por así decirlo, irrelevantes y de baja calidad. Por esta razón no debe extrañarnos ver tanta pelea “basura” en donde los contrincantes son de baja calidad o bien, nacen ídolos falsos que carecen de la técnica de los pugilistas de hace unas décadas.

6. Peleas poco serias. Por diversos intereses, es muy común ver enfrentamientos desiguales, en donde se pretende exaltar a un retador gracias a que el otro contendiente tiene menos cualidades o son boxeadores en condiciones físicas críticas o que se encuentran al borde del retiro. Por esta situación, el espectáculo resulta ser muy pobre.

7. El papel de las televisoras. En los años 40 y 50, en la televisión sólo se transmitían peleas con  carácter de campeonato, ya sea nacional o internacional, por lo que difícilmente podía verse una pelea cada ocho días. Hubo una época en que el pago por evento se adueñó de este deporte y hoy que ha regresado a la televisión nacional lo ha hecho exclusivamente para que esas empresas ganen dinero, por eso no es de extrañarnos ver cada fin de semana peleas de boxeadores novatos o poco conocidos con la finalidad de “tirarle el rating” a la cadena rival.

8. El modo de prepararse ha cambiado. Ya una vez Lupe Pintor dijo que la preparación de los boxeadores de la actualidad no tiene nada que ver con la de sus épocas. El ex pugilista asegura que hoy se entrena para fabricar campeones a los que denominó “de papel”, que sólo duran un par de años y nada más, aprovechando al máximo ese buen momento para acumular ganancias económicas.

9. Degeneración en las clasificaciones. Sucedió en los años 90 cuando dejaron de haber parámetros reales que determinaran quiénes sí y quiénes no disputarían los campeonatos mundiales; para llegar a una pelea estelar, ya no hay que enfrentar con anterioridad a algún rival destacado por lo que hoy, cualquiera aspira a colocarse una corona mundial.

10. Quieren ganar fácilmente. Los defensores a ultranza del boxeo siempre preferirán las peleas de hace 30 o 40 años simplemente porque eran protagonizadas por peleadores de verdad, personas que morían en la raya, que dejaban lo mejor de sí y que preferían caer por nocaut en el round 12 a ganar por la vía fácil en el primer asalto. Eso sí era espectáculo. Ahora, la mayoría, debido a esa variación en la preparación física, salen al ring y pretenden ganar y noquear en los primeros asaltos, pues saben que el cuerpo no les dará para más.

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