Mar de Leva: "Amor a primera vista en política", @jdsolorzano - LeaNoticias.com

Mar de Leva: “Amor a primera vista en política”, @jdsolorzano

jose dionisioEn la vida, en cualquiera de sus diferentes facetas, el lenguaje no verbal toma cada día una vital importancia.

¿Qué decimos con nuestro cuerpo, con la entonación de nuestra voz, con nuestros ojos y miradas? Conocer estos detalles es indispensable a la hora de entablar una negociación, como por ejemplo la compra de un vehículo, para ir a una entrevista de trabajo y más notorio cuando te paras delante de un público y le pides que voten por ti.

En la mayoría de los casos nuestro cuerpo nos delata.

Las facciones de nuestro rostro, el movimiento de nuestras manos, la mirada misma, el movimiento de nuestros ojos pueden enviarles información a tus interlocutores de los reales sentimientos  que posees en tu interior.

Antiguamente los políticos, antes de la era de la política mediática, tenían que hablar frente a enormes multitudes que apenas podían ver al orador a la distancia, de allí la importancia de ser “teatral” a la hora de exponer tus ideas, de allí los estilos de Benito Mussolini, Adolf Hitler, Fidel Castro, entre mucho políticos del siglo pasado.

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En la actualidad los medios de comunicación social, la televisión e internet, colocan en primer plano al líder político, esto hace que el lenguaje no verbal tome otras dimensiones en su aplicación y entendimiento.

La gestualidad excesiva de los años 60,70 y comienzos de los 80 fue dejando paso a expresiones más sosegadas y puntuales, lo que indica el nivel de evolución que se ha sufrido en este aspecto.

Para entender lo importante de los gestos en el discurso político debemos conocer los dos objetivos de éste, el primero  es el hacer hincapié sobre algún tema puntual que se está abordando en medio del discurso y el segundo es que a través de las manos podemos marcar las distintas unidades de nuestra alocución.

El movimiento de las manos los podemos controlar, es una herramienta que se emplea de acuerdo con la ocasión, aunque son las expresiones faciales uno de los indicadores de sentimientos más grande que poseemos y que más información envía a los receptores del mensaje.

Cuando hablamos los movimientos naturales, involuntarios, intuitivos puede estar fomento conceptos erróneos y/o contradictorios entre los públicos que nos escuchan o ven.

A través de nuestro rostro podemos transmitir dolor mientras hablamos de alegría, o preocupación en la medida que deseamos comunicar lo diametralmente opuesto, por ende, la concepción de esta realidad nos permitirá no entrar en contradicción entre lo que decimos y evocamos.

La forma como nos comportamos, la manera como expresamos nuestra personalidad es uno de los factores fundamentales para la construcción de lo que se llama: Carisma.

La entonación de la voz, el vaivén de tu cuerpo, los gestos labiales entre otras características puede determinar los gracioso, simpático, fuerte, bondadoso, decidido, inteligente, alegre, firme o blando que eres o puedes ser.

¿Por qué son tan importantes estos movimientos involuntarios del cuerpo? Porque son a través de éstos que podemos crear empatía o no con los públicos meta, el mal uso del lenguaje corporal o la transmisión de los mensajes equivocados, representan riesgos en la comunicación.

Tenemos que tener presente que el análisis que hacemos, como espectadores, como receptores, de los datos visuales o auditivos que recibimos se procesan en el área emotiva del cerebro, esto indica que en cierta medida nuestra escogencia del “candidato” se desarrolla de la misma manera como nace el “amor a primera vista”.

No te ha ocurrido que una persona que conoces te agrada sin razón aparente o que la rechazas por la misma motivación, es aquí donde actúa nuestro cerebro emotivo, la carga de información que recibimos es o no compatible con nuestros valores, creencias y expectativas lo que genera a su vez un sentimiento.

José Dionisio Solórzano / @jdsolorzano

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