“Más insultos, menos pueblo” por @simone_augello

El actual inquilino de Miraflores sólo sabe utilizar el insulto y los desplantes como herramientas comunicativas, él quien acusa al abanderado de la unidad de no poseer discurso, es quien en verdad carece de la capacidad para hilvanar unas palabras sin el empleo de descalificaciones y torpes arremetidas en contra de sus rivales.

El oficialismo se ha caracterizado por no debatir ideas, sino por tratar de imponer una visión sectaria y personalista de la sociedad, son ellos los que les faltan discurso y propuestas firmes para el pueblo. Sus alocuciones repetitivas se vuelven tediosas hasta para sus más fieles seguidores.

Mientras el candidato del presente con rostro de pasado continúa insultando y vejando a sus oponentes llamándolos “majunches, escuálidos, jalabolas” y paremos de contar por la lista de improperios es muy grande, el abanderado del progreso, el paladín de la Venezuela de la inclusión recorre pueblo a pueblo la geografía nacional para llevar un mensaje de esperanza y de futuro, le plantea a miles de venezolanos en pocas, pero muy certeras palabras, su visión compartida, democrática y amplia del porvenir de la república. ¡Qué gran diferencia entre los dos!.

Mientras  el Jefe del Estado suma insultos a su eterna verborragia, proporcionalmente se resta más apoyo entre el pueblo. Cada vez más venezolanos que pusieron su fe en él se desplazan hacia la opción de Capriles Radonski, porque entienden que al lado del elocuente militar de boina carmesí ya no hay futuro, sino un pasado que constantemente se reedita en favor de una camarilla de personas que pusieron los cinco de su izquierda al coroto del poder nacional, y  se ha dicho de paso se niegan a soltarlo.

Las matemáticas no engañan, son exactas, mientras el actual presidente de la república se dedica a lanzar por televisión sus ataques vehementes, las filas que engrosan sus simpatizantes se van menguando rápidamente,  por ende, en su desesperada actitud, viendo como pierde seguidores por doquier y como su oponente los va sumando a su causa, esgrime argumentos de terror, para causar en el sentir de muchos de sus otrora votantes miedos fundados en los fantasmas creados por sus laboratorios mediáticos, como por ejemplo: el llamado paquetazo.

Lo cierto es que, a un poco más de 20 días de las elecciones presidenciales, Chávez se siente derrotado, lo cierto es que el señor presidente saliente no encuentra como achicar la barca de su gobierno, la cual viene haciendo aguas desde hace mucho tiempo, pero que él y su más cercano entorno tercamente se negaban a admitir. Su negación constante y su desarraigo con el pueblo llano los están llevando a la perdición total.

Pero a pesar de esto sigue insultando… Es su forma de ser y nunca cambiará.

 

Por: Simone Augello / @simone_augello

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