“No soluciona, pero ayuda”; por María Alejandra Malaver (@malemalaver)

¿Qué las elecciones regionales serán la solución a la crisis venezolana? Obviamente que no. Nombrando gobernadores no salimos inmediatamente de Maduro y de su combo. Así logremos 20 gobernaciones, Maduro seguirá en su silla en Miraflores.

Pero, aunque no es una solución nos ayudará mucho en el objeto de promover una salida definitiva a la crisis venezolana.

Al ganar una gobernación ¿qué lograremos? Primeramente, le restaremos poder político a Maduro y al sistema que ellos mantienen a través de la fuerza y el engaño.

Una gobernación significa un espacio menos para Maduro y sus secuaces. Tener el control de una región representa que el oficialismo no podrá obligar a los empleados públicos a marchar, votar en sus inventos, u obligarlos a actuar de tal o cual medida.

Al arrebatarle, a través de los votos, las distintas gobernaciones liberaremos a los funcionarios públicos del yugo y el acoso político, liberaremos a ese estado de la influencia, corruptela y desmadre que caracteriza a los mandatarios regionales del régimen.

Además, al rescatar las gobernaciones el régimen no podrá seguir contando con las policías regionales para atacar y reprimir a quienes protesten en las calles.

Sí, una victoria en las regionales serviría para reafirmar que la inmensa mayoría del pueblo está con los demócratas y rechazan a Maduro y lo que éste representa para Venezuela.

Con la elección y la victoria colocaríamos sobre la mesa que la cifra de votantes en la Constituyente fue un engaño enorme, y quienes queremos una mejor nación somos infinitamente más que aquellos que se encuentran en la cúspide del poder.

Demostraríamos que esta realidad fue el motivo real del saboteo que Tibisay Lucena realizó, retrasando, torpedeando y boicoteando, el Referendo Revocatorio y  las elecciones regionales.

¿Lavaríamos la cara al régimen? Claro que no. Hemos visto que las naciones del mundo están conscientes lo que está ocurriendo puertas a dentro en nuestro país.

Los pronunciamientos de países de Latinoamérica como Brasil, Argentina, Colombia, México y otros, al lado de la posición asumida por Canadá y por los Estados Unidos de Norteamérica, y lo expresado por Alemania, Francia y el resto de la Comunidad Europea, deja en evidencia que todos conocen la clase de régimen que padecemos los venezolanos.

¡Claro que no es la solución! Pero, cómo nos ayudaría en el camino hacia la liberación nacional y la construcción de la mejor Venezuela. Debemos sumar a la causa del rescate constitucional el mayor número de gobernaciones.

Por este motivo, creo firmemente que debemos de participar en las elecciones regionales pautadas para el mes de octubre.

Sin embargo, nuestra participación electoral debe realizarse sin abandonar la calle y en completa y franca unidad de acción y propósito.

La lucha por condiciones justas para la elección debe darse en las calles, con fuerza y vigor. Sabemos que no cederán, aunque con organización, participación, testigos de mesa y una avalancha de votos, los venceremos por encima de sus trampas y estrategias.

Cada uno de los venezolanos tenemos que jugarnos a Rosalinda en este proceso. Debemos ganar y hacerlo con tal contundencia que Tibisay Lucena no pueda hacer de las suyas, así como no pudo hacerlo en las elecciones parlamentarias del 2015.

María Alejandra Malaver (@malemalaver)

Contenido Relacionado