Ocho consejos para evitar la hepatitis

La hepatitis viral es una afección que se presenta debido a un virus que, al infectar las células hepáticas, provoca la inflamación del hígado. Existen cinco tipos de virus de la hepatitis o virus hepatotropos, y cada uno es designado con las letras del alfabeto A, B, C, D y E, respectivamente. Aunque los síntomas que provoca la infección son parecidos, la evolución, el pronóstico y el tratamiento varían significativamente en cada tipo.

Hepatitis

Las hepatitis A y E son causadas mayormente por la ingestión de agua o alimentos contaminados. Mientras que las hepatitis B, C y D son producidas por el contacto con líquidos corporales infectados. Todos los tipos de hepatitis viral causan inflamación del hígado; sin embargo, las infecciones por hepatitis B y C pueden volverse crónicas de por vida.

Los síntomas generales de la hepatitis incluyen piel y ojos amarillos, inflamación o dolor de estómago, debilidad de los músculos, dolor de las coyunturas, salpullidos o artritis, nausea o vómitos, orine oscuro, pérdida de apetito, fiebre, y cansancio. No obstante, en muchas ocasiones no se presentan síntomas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hepatitis viral es una de las mayores amenazas a la salud mundial. Se calcula que más de 400 millones de personas tienen hepatitis viral crónica en todo el mundo, y que aproximadamente 1.4 millón de personas mueren cada año a causa de esta enfermedad.

Tal es la relevancia que ha adquirido esta enfermedad que, desde hace ocho años, la OMS declaró el 28 de julio como el Día Mundial contra la Hepatitis, con el propósito de sensibilizar e informar a la población sobre qué es esta enfermedad y cómo prevenirla.

Durante el mes en el cual se conmemora este día, Locatel, cuyos principales objetivos son la prevención, el mantenimiento y el restablecimiento de la salud, te presenta una serie de recomendaciones generales para evitar cualquier tipo de hepatitis viral:

  • Siempre lave sus las manos cuidadosamente antes de preparar y servir alimentos, y después de usar el baño.
  • Evite el consumo de agua y alimentos impuros: carnes y pescados crudos o poco cocidos, frutas rebanadas que puedan haber sido lavadas con agua contaminada, alimentos comprados a vendedores ambulantes, entre otros.
  • Procure no compartir objetos personales como cuchillas de afeitar, cortaúñas o cepillos de dientes.
  • En las clínicas y hospitales, exija jeringas nuevas y nunca comparta agujas.
  • Use guantes si tiene que tocar la sangre o el excremento de otras personas, o lave sus manos inmediatamente después de hacerlo
  • Utilice preservativo durante las relaciones sexuales.
  • Al viajar a otro país, beba solo agua embotellada, no utilice cubos de hielo, ni lave frutas ni verduras con agua de grifo.
  • Asegúrese de que cualquier tatuaje o perforación en una parte del cuerpo se haga con instrumentos limpios, así como los instrumentos de odontología y otros que necesitan esterilización específica.

Además, hoy en día, existen vacunas para proteger contra la infección de la hepatitis A y de la B: La vacuna contra la hepatitis A se recomienda para todas las personas mayores de un año. La vacuna comienza a proteger 4 semanas después de recibir la primera dosis. Se necesita un refuerzo de 6 a 12 meses para la protección a largo plazo. Todos los niños deben recibir la vacuna contra la hepatitis B. Los bebés deben recibir una primera dosis de la vacuna al nacer, y luego dos más entre los 6 y los 18 meses de edad.

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