Colapso total en las sedes de extranjería en España - LeaNoticias.com

Colapso total en las sedes de extranjería en España

Si ya es fácil encontrarse con largas colas en las comisarías españolas para trámites de extranjería, ahora es una estampa habitual y agravada. El COVID-19 ha colapsado el sistema y las citas para el papeleo se amontonan. La burocracia para permisos de residencia o prestaciones en el país mediterráneo se ha complicado debido a la pandemia. Y un sistema de por sí arduo (solo acepta reservas previas online para la atención presencial) se ha convertido en una carrera de obstáculos.

“Al principio era un poco fácil tener cita para obtener la demanda, pero últimamente es muy difícil estar en regla. Confío en mi Dios y no me desespero”, comenta un joven en la entrada de la comisaría de Aluche, al sur de Madrid. “Vine directamente, porque en internet siempre pone ‘no disponible’. Creo que está saturado”, coincide una mujer en el mismo lugar. “Me he estado cuatro meses esperando y no hay forma. He pagado un abogado”, resume otra más.

La situación ha desbordado unos procedimientos que suelen llevar meses, independientemente de la petición. El final del estado de alarma, el pasado 21 de junio, supuso una denominada “nueva normalidad” que para estas instituciones significa una normalidad al cuadrado. Es decir: a las complicaciones antiguas se les suman unas restricciones que entorpecen los procesos. La distancia obligada entre personas ralentiza el ritmo diario. Un ritmo que renqueaba antes de la crisis sanitaria y que ahora ha entrado en barrena, amontonando los expedientes en curso y los nuevos de 5,43 millones de extranjeros que viven en España, según el Instituto Nacional de Estadística.

“Intenté conseguir mi cita todos los días desde el 21 de junio, cuando se retomaron los trámites, hasta ayer [por el martes], que me metí en la web 153 veces. Y a la 154 lo conseguí”, declaraba Noelia Pinto, hondureña de 35 años, al diario El País. “Llevaba 12 años en España sin papeles y por fin conseguí mi permiso, pero estaba preocupado porque solo tenía 30 días para registrar mis huellas y acabé pagando 50 euros. Juegan con la desesperación de la gente”, exponía Abraham desde Barcelona.

Este salvadoreño se refiere al mercado paralelo que se ha creado debido al entorpecimiento de los trámites. Los despachos de abogados, los locutorios o incluso plataformas como Wallapop lo ofrecen. Saben que son acciones imprescindibles no solo para moverse de forma legal, sino para ser contratados, comprar vuelos o administrar el dinero en una cuenta bancaria. Y que las 150 comisarías que realizan el papeleo no dan abasto. La toma de huellas y la recogida de la tarjeta de residencia, los principales trámites, ya ha sido objeto de queja por los usuarios y los sindicatos de policía.

Suscríbete a nuestro canal de Telegram "Inmigrantes en Madrid" para que estés al día con toda la información sobre Madrid y España y más

“¡No es posible que en mi despacho, uno de los más grandes de España, estemos en turnos de 24 horas ante un ordenador buscando citas!”, lamentaba Guillermo Morales Catá, de la consultoría Legalteam, a El País. “Hace falta habilitar más oficinas. Hay una falta brutal de personal y se mantiene un modelo en el que la Policía está haciendo labores de documentación cuando podrían asumirlas personal administrativo”, expresaba Fernando García Castro, secretario general de Comisiones Obreras en el Ministerio del Interior.

Con 50 citas por día y casi tres meses sin abrir, las comisarías se han visto rebasadas. Y que la única vía para cualquier duda o encuentro necesite hacerse a través de la web no ha ayudado. Por eso, las estampas de Aluche, en Madrid, el edificio encargado de extranjería en el barrio barcelonés de Gràcia o en la oficina de Vara de Quart, en Valencia, cada vez son más llamativas. Y ya era normal adivinar gente de madrugada esperando turno.

Sputnik News

Contenido Relacionado