“¿Jugando a la muerte?”, por @Astridsp79

Astrid SilvestriLa escasez de alimentos, productos y equipos en el país está dejando consecuencias que este gobierno no quiere ver. Ya hay sitios donde ni las colas existen porque no cuentan con mercancía que despachar a sus clientes.

Esos clientes somos cualquiera de nosotros que no vivimos ni de la caza ni de la pesca sino de consumir la gran mayoría de lo que hoy hace falta. Sin embargo, me detengo a pensar en que hay un sector que está padeciendo más que cualquier otro por el desabastecimiento: el de salud.

Farmacias sin medicinas, clínicas y hospitales sin insumos, laboratorios sin químicos y centros especializados atados de manos por no contar con lo suficiente para continuar los tratamientos. La situación es más dolorosa con los enfermos de cáncer.

Tuvimos un Presidente que falleció de esta enfermedad y fue incapaz de dejar un verdadero legado para quienes lo padecían. Se fue y no movió un dedo por mejorar las condiciones en las cuales se encontraban. Creo que muchos habríamos olvidado cualquier diferencia con él, si hoy contáramos con un mejor panorama en este sentido.

Y si el “padre” no dejó más que el mal recuerdo, “el hijo” se está haciendo el loco, mientras más gente clama por darle prioridad a la salud de millones de pacientes que no pueden recibir ni radioterapia ni quimioterapia, no sólo porque no hay centros suficientes para atenderlos en buena parte del país, sino porque no hay equipos en condiciones para hacerlas.

Todos hemos tenido un familiar con esta enfermedad que además no es sólo para quien la padece sino para quienes están a su alrededor. Los alimentos son sustituibles unos con otros, pero no la vida. Cómo es posible que no se tome en cuenta que hay una amenaza de paralización de la salud porque se está acabando lo poco que queda.

¿Es que ya nuestra vida no vale? Aquí no hay color político que valga porque las enfermedades le tocan la puerta a todo el mundo. Y es que es tan grave la situación que alguien como Marísabel Rodríguez, ex primera dama y defensora del régimen, pidió esta semana a Maduro, su intervención en esta área, pues ella también estaba afectada.

Como Marisabel, esa figura reconocida que debería tener todo a su alcance por su estatus, están muchos en este país. Como si ya no es triste padecer una enfermedad de esta índole como para también sufrir porque la esperanza para vivir depende de un gobierno indolente.

Cuántos más deben hacer el llamado para ser atendidos. Cuántas personas deben morir de cáncer por falta de medicinas y equipos para que haya una respuesta. Es necesario llegar a tanto. Esperemos que no. Me niego a pensar que se juega con la vida de los venezolanos.

No se trata de un favor para los enfermos ni una limosna. Este gobierno es responsable de que maten a muchos en este país por la inseguridad, pero también lo será por todas aquellas muertes que se desencadenen por ignorar este clamor nacional. Ya basta. ¡Tómense en serio el país!

@Astridsp79 / Astrid Silvestri

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